Inicio » Colores » Bernal Díaz del Castillo, los libros y las letras
Bernal Díaz del Castillo, los libros y las letras

Bernal Díaz del Castillo, los libros y las letras

El volumen hace referencia a personajes protagónicos de épocas pasadas y de su tiempo, e identifica las distintas formas en que el cronista español realizó las lecturas que dieron sustento a su magna obra

INAH

Guiado por el interés de descubrir la faceta de lector de Bernal Díaz del Castillo y los textos a los que alude, directamente o no, en Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, el historiador Guillermo Turner Rodríguez emprendió una acuciosa investigación que plasma en el libro “La biblioteca del soldado Bernal Díaz del Castillo”.
Publicado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y Ediciones “El Tucán” de Virginia, el volumen hace referencia a personajes protagónicos de épocas pasadas y de su tiempo, e identifica las distintas formas en que el cronista español realizó las lecturas que dieron sustento a su magna obra.
El maestro en Historia por la UNAM, adscrito a la Dirección de Estudios Históricos del INAH, intenta mostrar con esta publicación el lugar o nivel cultural de dicho soldado, originario de Medina del Campo (Castilla la Vieja, España), que sin ser un hombre erudito, logró dar en su obra un notorio aire de dignidad y carácter épico a la Conquista de México. “Era un soldado de un nivel cultural medio, pero con inquietudes, astucia y una capacidad para poner por escrito lo que él consideraba verdadero”.
Guillermo Turner señaló que Bernal Díaz del Castillo se caracterizó por ser introspectivo, buen escucha y extraordinario narrador, siempre mantuvo el gusto por registrar las conversaciones y anécdotas de los soldados para luego consignarlas por escrito.
Indicó que el cronista escribió por conveniencia personal y familiar, pero también porque le indignaban muchas de las afirmaciones que aparecían en las crónicas de la época, como aquellas de Francisco López de Gómara, Gonzalo Illescas y Paulo Jovio, quienes encumbraban la figura de Hernán Cortés y no hablaban del esfuerzo que imprimieron los soldados a la Conquista.
El investigador puntualizó que, a pesar de leer y citar las obras de estos cronistas, Díaz del Castillo nunca copió de manera literal frases extensas de aquellos textos, se remitió en ciertos casos a ideas generales o bien, sólo al nombre del autor o parte de un encabezado, incluso, estableció algunas comparaciones a título personal.
En la presentación del libro, el escritor y ensayista, José Joaquín Blanco, comentó que la obra de Guillermo Turner demuestra que el soldado Bernal no era tan iletrado como algunos investigadores habían pensado, pero tampoco era un erudito. Recalcó, como señala Turner, que la forma de redactar de este personaje no sólo se debía a sus lecturas de los textos de Cortés, Gómara, Illescas o a las novelas de caballería, sino también a la prosa popular del romancero español, tan leída y escuchada en la época.
Blanco destacó de manera fundamental la revisión que Díaz del Castillo hizo de la Estoria de España, ordenada por el rey Alfonso X, lectura que, sin ser declarada en su Historia verdadera, logra un buen reflejo del tema gracias a la comparación que hace de los soldados españoles con algunos famosos guerreros.
Las doctoras en Historia por la UNAM, Evelia Trejo Estrada y Aurora Díez-Canedo, coincidieron en que el libro de Turner ofrece nuevas rutas de investigación historiográfica, ya que alude a las crónicas que sirvieron como fuente de inspiración de dicho soldado, tal es el caso de La brevísima relación de la destrucción de las Indias, de Bartolomé de las Casas; La obra de las cosas memorables de España, de Lucio Marineo Sículo; La historia sobre la conquista y pacificación de Guatemala, de Gonzalo de Alvarado; entre otras.
Guillermo Turner detalló que la publicación está dividida en cinco capítulos y un epílogo. En el primer apartado revisa el acceso que tuvieron los conquistadores de México a los libros. Indicó que, aunque se ha visto que los marinos venidos a América con Cristóbal Colón en su mayoría no sabían leer, el caso de muchos de los soldados de la Conquista es diferente, ya que había alfabetos y varios letrados.
En el segundo capítulo aborda el tema de las crónicas de la Conquista conocidas por Bernal Díaz del Castillo, aquellas de los autores ya mencionados (Gómara, Illescas y Jovio), mientras que en el tercero analiza las obras de historia, ficción, religiosas, épicas y del romancero español (13 en total), desde Amadís de Gaula, de Garci Rodríguez de Montalvo; el Cantar de Roldán, hasta la Estoria de España, de Alfonso X.
En los últimos dos capítulos, Turner trata de identificar los procesos de escritura de la Historia verdadera y ver al soldado-cronista como un lector, es decir, la manera en que pudo leer dichos textos.
Finalmente, en el epílogo compara a Bernal Díaz del Castillo con Domenico Scandella (Menochio), personaje del siglo XVI, alcalde de diversos ayuntamientos y villas de la región toscana. Ambos se movieron en un ámbito cultural donde predominó el analfabetismo.

FRASE
“Era un soldado de un nivel cultural medio, pero con inquietudes, astucia y una capacidad para poner por escrito lo que él consideraba verdadero”: Guillermo Turner Rodríguez. Historiador

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

diecinueve − 19 =