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Comentando la noticia / Alfonso Carbonell Chávez

Comentando la noticia / Alfonso Carbonell Chávez

¿La verdad? de qué les sirve la verdad (2)

No sé hace cuánto tiempo redacté una columna con el mismo título; lo que sí les puedo asegurar, fue antes de que la llamada Cuarta Transformación, siquiera tuviera visos en Chiapas de consolidar su presencia. Temo mucho en advertir, por desgracia, que después de haber consignado que la sociedad acomodaticia como es, por sectores y de acuerdo a sus muy particulares intereses verbi gracia los maestros de la CNTE, sólo salían a manifestarse contra del gobierno federal y local siempre y cuando lo que estuviera en riesgo o afectaran sus privilegios, entonces sí y sólo sí, eran capaces de detener hasta por 90 días la educación en la entidad. Así pues, nada parecía importar a unos mientras otros, con lujo de violencia, lograban su cometido.
Los transportistas, por ejemplo, paraban el servicio en busca de dos demandas que aún, no se podría negar, siguen tan vigentes como hace años en Chiapas y bueno Tuxtla principalmente; ¡fuera el pirataje! Y por supuesto, incremento en las tarifas de taxis y combis. Pero ojalá y ahí se hubiera resumido los agravios a estos sectores e inconformidades ciudadanas, no. De manera exponencial, por ejemplo, los empresarios que jamás registraron alguna movilización al menos no de tales magnitudes, salieron a manifestarse, públicamente y ese es el dato distintivo, contra del gobierno en turno para exigir, qué creen, les pagaran adeudos ya bien por obras así como de insumos proveídos al gobierno lo mismo en el sector salud que educativo. Es más adeudos desde el gobierno de Juan Sabines y continuados por su predecesor el corruptazo de Manuel Velasco. Pues, nomás, nunca cubrieron llevando a la quiebra a decenas quizá centenares de empresas. Todo un cochinero. Se supo y se dijo. Bueno el colmo, hasta periodistas y por supuesto empresas de comunicación (léase diarios), igual armados de razón y valor exigieron el pago por los servicios prestados incluso con órdenes de inserción. Algunos de Ripley, hasta huelga de hambre hicieron, aunque sólo duraron 24 horas y se fueron locos de contentos, como el Jibarito.
Pero entenderá no es el tema, bueno no directamente. Es decir, cuando en su tiempo sostuve que “A quién le importa la verdad”, es porque a pesar de los cientos de atropellos que cometía el gobierno contra todos los ciudadanos con independencia de su giro, religión o ideología, saltaban a la palestra (dixit Rodrigo Aquino) igual, miles de defensores de la política gubernamental imperante. Nada importaba que las evidencias descubrieran el saqueo del que era objeto Chiapas. Más aún, los aplaudidores mediáticos salían a defender, lo indefendible, y hasta eran capaces en su hambre de chayos y privilegios, de ir contra corriente a la realidad imperante que les escupía e incluso, poniendo en riesgo el futuro de sus familias y que, a Chiapas, lo digo en voz alta, se lo estuviera llevando y no matizo; ¡la chingada! Y no precisamente a Palenque.
Concluyo, momentáneamente: Así sostengo, que para gran parte de la sociedad chiapaneca y ya no digo a la prensa “fifí” debo anotarlo, hoy muchos periodistas, comunicadores, editores o dueños de periódicos digitales salvo contadas excepciones que confirmarían la regla, se encuentran (nos encontramos Kimosabi) agazapados esperando que su majestad la “Cuarta Transformación”, se apiade de los tecleadores que no tienen mayor expectativa que, en aras de la libertad de expresión entienda, cosa que conforme avanza el incipente sexenio me parece más remoto y lo he dicho ya, los trabajadores de los medios es decir LOS PERIODISTAS así con mayúsculas, entiendan no somos enemigos del régimen pero tampoco sus payasos. (Con todo respeto para los payasos). Y si así, con ese desprecio monumental nos van a tratar, pues bueno, como que ya va siendo hora de poner los puntos sobre las íes y el acento a las palabras. Así entonces; ¿la verdad? ¡A quién le sirve la verdad! ¡Me queda claro! Buenas noches.

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