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Obdulia, la mujer de amaranto

Obdulia, la mujer de amaranto


Del amaranto se puede hacer: panqueques, gelatinas, bases para pizza, obleas, galletas, empanizados y un sinfín de platillos

Sandra de los Santos / Aquínoticias

No hay quien no conozca el amaranto en Santiago Tulyehualco en la alcaldía de Xochimilco en la Ciudad de México. La economía de ese lugar se basa, en gran medida, en la producción y transformación de este grano al que se le atribuyen un sinfín de propiedades desde la época prehispánica.

Obdulia Ramírez Pineda creció en Santiago Tulyhualco. Todo el conocimiento que tiene sobre el grano lo aprendió en su andar cotidiano. Aprender a cosechar y preparar el amaranto es tan importante en aquel lugar como saber a leer y escribir o las operaciones básicas de matemáticas.

Desde hace dos años, Obdulia, quien tiene 66 años de edad, decidió vivir en Chiapas y dedicarse a transformar el amaranto en diferentes platillos, que a primera instancia resultan inimaginables. La mayoría de posibilidades se abren cuando el amaranto se convierte en harina, se pueden hacer: panqueques, bases para pizza, galletas, obleas, empanizador para carnes y un sinfín de etcéteras.

Del amaranto también se pueden hacer gelatinas.

El amaranto  en la época prehispánica era uno de los tres principales productos de cosecha y consumo junto con el maíz y el frijol, pero cuando se dio la invasión española se prohibió el cultivo porque era muy utilizado en diferentes ceremonias rituales. Pero, como muchas otras cosas, el amaranto sobrevivió.

“A mí me llamo la atención que cuando vine a Chiapas no se acostumbra tanto el consumo del amaranto como allá y conozco de todas sus propiedades. Está considerado como un súper alimento porque tiene tanta proteína como la leche, pero es más fácil de digerir” dice Obdulia, quien conoce muy bien el producto que más que grano es una especie de “pseudo cereal”.

Dice que también sirve para el colesterol, para las personas que sufren de diabetes o hipertensión, además, que no contiene gluten.

Obdulia ofrece pláticas sobre los beneficios del amaranto y su preparación.

Obdulia vive en Ocozocoutla y allá prepara todos los derivados del amaranto, pero cada fin de semana de 9:00 a 14 horas ofrece sus productos en el tianguis ubicado en la avenida Juan Sabines de la colonia Fovissste 2. También ofrece pláticas sobre el producto y no tiene ningún problema con compartir algunas de sus recetas. Al final del día sabe que el conocimiento de las y los ancestros es para compartirlo.

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