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El Roma y sus ayeres de gloria

El Roma y sus ayeres de gloria

Por más de 30 años, el Centro Deportivo albergó inolvidables funciones de lucha libre y boxeo; desde hace aproximadamente 13 años permanece cerrado, sin actividad y sin futuro

Óscar Aquino / Portavoz

Aún sigue ahí, de pie como desde hace 43 años, pero ahora permanece callado, se ve viejo. Sus creadores cayeron antes que él; ya no se ilumina como antes ni retumba los domingos por la noche. A pesar de eso, por dentro permanece casi igual, con sus gradas de cemento, sus modestos vestidores y, por supuesto, el cuadrilátero. Ese encordado de seis por seis metros que durante tres décadas fue el escenario de las más vibrantes e inolvidables funciones de lucha libre y de box.
El Centro Deportivo Roma fue el centro neurálgico del “Pancracio Moderno” y del pugilismo en Tuxtla Gutiérrez. Por ese ring desfilaron los mayores ídolos: Tinieblas, Escorpio, Fishman, Black Shadow, El Santo y Blue Demon. Y qué decir del box, en el Roma pelearon los mejores de Chiapas y también figuras nacionales, como Jimmy Morales, chiapaneco que fue tres veces campeón nacional, entre otras personalidades.
Originalmente se llamó Deportivo Tuxtla, así lo bautizó don Isidro Camacho, en ese entonces, gerente de la compañía cervecera más grande que había en la ciudad; él financió la construcción del inmueble a solicitud expresa de otra leyenda de la lucha libre y el box, pero en la promoción de estos deportes: don Raquel Coutiño “El Turipache”, quien anhelaba contar con un espacio donde presentar funciones.
Posteriormente hubo una propuesta de venta por parte del señor Camacho a Raquel Coutiño. Le ofreció el edificio por un precio accesible, pero este último se negó a comprarlo. Según se cuenta entre sus contemporáneos, la transacción no se realizó por una mínima diferencia de pesos.
El siguiente dueño fue don Marcial González, un español, propietario de la Plaza de Toros San Roque en Tuxtla y la Plaza La Bien Pagada, de Tapachula. Él mismo se encargó de administrar el negocio, en el cual, antes del box y las luchas, se llevaron a cabo peleas de gallos e incluso eventos de burlesque. Así lo recuerda don Julio Betanzos, entrañable amigo de don Raquel Coutiño y ferviente aficionado al box, quien se ha desempeñado como presidente de la Asociación de Box y Lucha de la capital chiapaneca. Tiempos en los que el escenario del Roma también albergó conciertos de cantantes como Armando Manzanero y Alberto Vázquez.
La siguiente época marcó el verdadero furor por la lucha libre en el Deportivo Roma. Cada semana había hasta tres funciones de uno u otro deporte. Entonces vino un nuevo cambio de propietario, en esa ocasión fue la familia Palafox la que asumió la administración.
Es difícil calcular cuántas generaciones de tuxtlecos se reunieron a lo largo del tiempo en las gradas del Roma para ver a los máximos exponentes de la lucha libre, o saber cuántos boxeadores y luchadores chiapanecos iniciaron sus carreras entre esas cuerdas, en ese recinto que hoy sólo inspira nostalgia.
Don Raquel Coutiño, alias el “Turipache”, jugó un papel fundamental en la historia del Deportivo Roma, ya que fue el principal promotor de las funciones. Gracias a él, los tuxtlecos disfrutaron viendo a toda la pléyade de luchadores, los enmascarados y los que no; los rudos y los técnicos, todos lidiando batallas, sangrientas algunas, bajo el impulso fervoroso del público.
En el Tuxtla de la década de los ochenta, era común escuchar pasar por las calles a un auto de perifoneo anunciando los combates estelares de la función en turno y repartiendo los carteles tamaño carta. Una vez adentro, algunos aficionados tachaban una a una las peleas en el cartel, conforme iban transcurriendo.
Hace aproximadamente 13 años que el Deportivo Roma cerró sus puertas, aunque su administración
continúa a cargo de la misma familia. Desde entonces, ha sido rentado para eventos religiosos y otras actividades, pero actualmente presenta algunos daños que han requerido supervisión de Protección Civil, ya que no ofrecen las condiciones óptimas de seguridad para albergar un evento público.
En tiempos recientes, un boxeador portugués llamado Fabiano Pena hizo el intento de rentar el Deportivo Roma y reactivarlo como centro de entrenamiento y escenario para funciones, pero, hasta ahora, no ha sido posible.
El Roma, con su futuro incierto y su pasado glorioso; a pesar de que hoy en día no vibra con la emoción del público, sigue siendo un emblema en la capital chiapaneca, un edificio que para mucha gente, por mucho tiempo, fue el santuario de su pasión.

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