Inicio » Palestra » Bayardo o Willy / Rodrigo Ramón Aquino
Bayardo o Willy / Rodrigo Ramón Aquino

Bayardo o Willy / Rodrigo Ramón Aquino

En general, a la clase política tanto nacional como aldeana no le gusta la confrontación, y aunque hay cuadros que sienten que pueden contra todo y todos, siempre será preferible llevar la fiesta en paz.
Dicho propósito rara vez es permanente, tarde o temprano el cruce de intereses vuelve insostenible la “armonía”. Los tiempos de definiciones obligan a tomar bando y adiós acuerdos y lealtades.
Pero mientras no haya tormenta en el horizonte puede haber civilidad, cortesía y negociaciones. Los acuerdos políticos sobre la mesa han sido la forma más efectiva de supervivencia y ocupación de espacios hasta estos días.
La crisis y falta de credibilidad por la que atraviesan las instituciones, particularmente los partidos políticos, puede más adelante obligar a buscar otras rutas, pero por el momento, las y los políticos harán lo que esté a su alcance, uñas y dientes dispuestos, por permanecer (la ley antibronco de Puebla es una clara señal de la resistencia y el pensamiento caduco que subsiste, un germen antidemocrático que si no se señala y contiene puede contagiar a más entidades).
De modo que volviendo al asunto de la conciliación de intereses conveniente, debemos preguntarnos quién sería el cuadro idóneo para reemplazar a Roberto Albores Gleason de la dirigencia estatal del PRI ahora que el que tiranosaurio rex (es decir, el macho alfa tricolor) es Manlio Fabio.
Tendría que ser un priista que la lleve bien con la élite en el poder nacional y que responda, al mismo tiempo, a los intereses de la élite local. Alguien que pueda ser el interlocutor entre el grupo del presidente Enrique Peña (Grupo Atlacomulco), los beltronistas y los velasquistas.
Se me ocurre uno que, además, está necesitado de cobijo político y de oxígeno: Bayardo Robledo Riqué, presidente en el estado de la Fundación Isidro Favela (fundada por el tío del presidente), y todavía, con calzador, secretario de Infraestructura del Gobierno del Estado.
(Aprovecho este paréntesis para comentarle algo que en estos momentos que redacto cruza mi mente: el enorme arrepentimiento que ha de sentir María Elena Orantes López por no alinearse a su partido, por no ser institucional y apechugar durante la designación del candidato gubernamental en 2012, porque ahora estaría disfrutando las mieles políticas de ser 100% beltronista y quizá secretaria general nacional del partido o prospecto irremplazable de dirigente estatal.)
Dejando lo que pudo ser y no fue y volviendo a lo que es, Bayardo Robles, entonces, respondería a la lógica antes planteada, pero en política, usted lo debe saber, las cosas tampoco son miel sobre hojuelas, y los renovados y presumidos ahijados políticos de Manlio en Chiapas reclamarán su herencia.
Por sobre todos los beltronistas resalta uno de nueva camada, que en poco tiempo ha logrado capitalizar su cercanía con quien fue coordinador del grupo parlamentario priísta en la legislatura federal que está por concluir (hasta presumió ser el vicecoordinador, cuando en realidad era sólo uno más de otros vices). Un político de poca monta pero eso sí con mucho capital, que pasó de ser aplaudidor oficioso a “amigo” cercano.
Para qué le doy largas, hablo de Willy Ochoa, diputado electo por el distrito local poniente de Tuxtla sin prácticamente hacer campaña (y como para qué la iba a hacer si ya nos tenía saturados con agresivas campañas publicitarias por disque “informes legislativos” desde que llegó a la Cámara Baja en su intentona de conseguir la candidatura a alcalde conejo).
Justamente quien fundó “la corriente crítica” del PRI, el mismo que amenazaba con demandar a sus correligionarios por “agachones” y “serviles” antes de la postulación de Fernando Castellanos, el político “crecidito” que, finalmente, terminó negociando su diputación local y la de su compadre Manuel Sobrino (por el PVEM), es quien pude y quiere pedir mano como nuevo dirigente.
Ahí están pues los dos cuadros: si se quiere sana cercanía se impulsará a Bayardo Robles Riqué, pero si son tiempos de definiciones y rupturas, veremos que pronto Willy Ochoa andará de arengador de masas.

Contacto:
9611395592
7F036FBB

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

3 + 3 =