El arranque del Programa de Desinfección del Agua 2026 incluye insumos para 29 municipios, mientras en Mezcalapa comenzaron obras de agua potable, caminos e infraestructura escolar
AquíNoticias Staff
En Chiapas, el reto del agua no termina cuando se instala una tubería. También importa que el servicio llegue a las comunidades, que tenga continuidad y que el líquido distribuido sea seguro para la población.
Con esos frentes abiertos, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar puso en marcha en Tuxtla Gutiérrez el Programa de Desinfección del Agua 2026 y anunció que este año el estado destinará mil 700 millones de pesos a infraestructura de agua potable, saneamiento y mejoramiento de sistemas hídricos en distintas regiones.
El monto corresponde al conjunto de obras hidráulicas previstas para 2026. El programa de desinfección tiene su propia bolsa: 5 millones 145 mil 400 pesos para comprar 32 toneladas de hipoclorito de calcio y otros insumos.
Estos materiales serán distribuidos en 29 municipios y 122 localidades, con una población beneficiada estimada en 138 mil 992 habitantes.
“Nuestro propósito es llevar agua potable a los municipios olvidados, tanto a las cabeceras como a las comunidades. Estamos haciendo un gran esfuerzo porque queremos evaluar cómo recibimos a Chiapas y cómo lo vamos a entregar”, señaló Ramírez durante el arranque.
El agua también se cuida después de llegar
La desinfección puede ser menos visible que una nueva red o un tanque, pero forma parte del mismo servicio.
El secretario de Salud, Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, explicó que proteger la calidad del agua tiene efectos directos en la salud de la población y también repercute en animales y ecosistemas. Su llamado fue a acompañar las obras con un uso responsable del recurso.
La estrategia tiene además participación federal. El director del Organismo de Cuenca Frontera Sur de la Conagua, Jorge Joaquín González Bezares, informó que la dependencia destina alrededor de 400 millones de pesos en Chiapas para capacitación y fortalecimiento de redes de agua, tanques, pozos, plantas de tratamiento y drenajes.
Así, la política hídrica se mueve en dos niveles: construir y reparar infraestructura, pero también vigilar qué calidad tiene el agua que finalmente recibe la población.
De Tuxtla a Malpaso
Después del arranque del programa, la agenda se trasladó a Raudales Malpaso, en Mezcalapa, donde varias de esas necesidades aparecen juntas.
En la cabecera municipal comenzó la ampliación del sistema de agua potable, una obra de más de 23.8 millones de pesos.
El proyecto contempla rehabilitar ocho de los 12 tanques existentes y sustituir los otros cuatro por nuevas estructuras. También habrá trabajos en líneas de conducción y redes de distribución.
La directora de la Comisión Estatal del Agua y Saneamiento, Karina Montesinos Cárdenas, detalló que las intervenciones buscan fortalecer un sistema que ya funciona, pero necesita renovación para mejorar su capacidad.
Para la población de Mezcalapa, esa obra toca un problema cotidiano. El alcalde José Tilo Alcudia Hernández señaló que la ampliación había sido esperada por habitantes del municipio y que ahora comenzará su ejecución.
La gira sumó carretera y aulas
El agua no fue el único frente atendido en Malpaso.
En la Escuela Primaria Adolfo López Mateos se inauguraron tres aulas construidas con una inversión de 2.8 millones de pesos. A ellas se agregan otras dos levantadas por el Ayuntamiento.
El director del Inifech, Carlos Ildelfonso Jiménez Trujillo, adelantó que se construirán tres aulas adicionales para sustituir espacios provisionales de madera y lámina.
También comenzó la reconstrucción del camino Chicoasén-Tecpatán-Malpaso, con una inversión superior a 22.9 millones de pesos.
La intervención cubrirá 6.20 kilómetros en tramos aislados, de acuerdo con el director de la Comisión Estatal de Caminos, Rafael Ruiz Morales. Además, mediante el Programa de Empleo Temporal se realizó limpieza de alcantarillas y cunetas en 98 kilómetros entre Chicoasén, Copainalá, Tecpatán y Mezcalapa.
El campo entró también en la agenda
La visita incluyó la entrega de apoyos agropecuarios y medicamentos para continuar las acciones contra el gusano barrenador del ganado.
El secretario del Campo, Marco Antonio Barba Arrocha, informó que también se abrieron líneas de crédito para pequeños productores con una tasa anual de 5 por ciento, junto con acciones de maquinaria y equipamiento.
Son temas distintos dentro de una misma gira, aunque el eje de mayor alcance anunciado durante la jornada quedó en el agua.
La prueba estará en el servicio
Los mil 700 millones de pesos permiten dimensionar el tamaño de la inversión prevista para infraestructura hidráulica durante 2026. Los 5.1 millones destinados a desinfección, por su parte, muestran otra parte del problema: tener tuberías no basta si el agua distribuida no cumple condiciones adecuadas.
En Mezcalapa, esa diferencia puede verse con claridad. Habrá nuevos trabajos en tanques, redes y conducción, mientras el municipio participa también en las acciones de desinfección.
La siguiente medición será menos presupuestal y más cotidiana: cuántas comunidades reciben agua, con qué frecuencia y en qué condiciones llega a los hogares. Ahí podrá observarse el resultado efectivo de las obras anunciadas.








