La preparación con agua y tallos de esta planta se utiliza para acompañar el cuidado del cuero cabelludo, reducir la grasa y atender la caspa y la fragilidad capilar
AquíNoticias Staff
La cola de caballo, identificada como Equisetum hyemale L., se utiliza en la herbolaria como un remedio casero para cuidar el cabello y el cuero cabelludo.
Su preparación más común consiste en hervir los tallos en agua para obtener una cocción que puede emplearse como enjuague después del lavado habitual.
El remedio se relaciona tradicionalmente con el fortalecimiento de la fibra capilar y el control de problemas como la caspa, el exceso de grasa y la seborrea. Sin embargo, no debe presentarse como una cura contra la alopecia ni como un tratamiento capaz de producir cabello nuevo.
Qué se necesita
Para preparar un litro de enjuague se requieren:
- Cuatro cucharaditas de cola de caballo seca u ocho de planta fresca.
- Un litro de agua.
- Un recipiente esmaltado o de acero inoxidable.
- Un colador.
- Un frasco limpio con tapa.
Conviene adquirir la planta en establecimientos confiables y verificar que no tenga humedad, hongos, polvo excesivo o un olor diferente al característico.
Cómo preparar el enjuague
La planta se coloca dentro del recipiente junto con el litro de agua.
La mezcla se lleva a ebullición y posteriormente se mantiene a fuego lento entre dos y diez minutos. Este procedimiento se conoce como cocción o decocción y se utiliza para extraer los compuestos contenidos en partes vegetales firmes, como los tallos.
Después se retira del fuego, se deja enfriar a temperatura ambiente y se cuela para eliminar los residuos.
El líquido debe colocarse en un recipiente limpio y cerrado. Puede conservarse en refrigeración durante un máximo de 48 horas; después de ese periodo debe desecharse y prepararse uno nuevo.
No conviene guardar el enjuague si cambia de olor, color o consistencia.
Cómo aplicarlo
El cabello se lava primero con el champú habitual y se retira el exceso de agua.
La cocción se distribuye sobre el cuero cabelludo húmedo y la raíz. Después se realiza un masaje suave con las yemas de los dedos durante algunos minutos, sin rascar con las uñas.
La preparación puede dejarse actuar brevemente y retirarse con agua tibia. En las primeras aplicaciones es preferible enjuagarla para observar cómo responde la piel.
El uso puede repetirse dos o tres veces por semana. Aplicarlo todos los días o aumentar la concentración no garantiza mejores resultados y podría causar resequedad o irritación.
Qué puede esperarse
La cola de caballo se utiliza tradicionalmente por su efecto astringente, que puede acompañar el cuidado de un cuero cabelludo con exceso de grasa.
También contiene minerales, entre ellos silicio. Este elemento ha sido estudiado por su posible relación con la resistencia y el grosor del cabello.
Un ensayo clínico realizado con 48 mujeres encontró mejoras en algunas propiedades mecánicas y en el grosor del cabello después de nueve meses. No obstante, la investigación utilizó ácido ortosilícico estabilizado con colina administrado por vía oral, no una cocción de cola de caballo aplicada sobre el cuero cabelludo. Por tanto, sus resultados no demuestran la eficacia del enjuague casero.
El remedio puede incorporarse como complemento de higiene y cuidado personal, pero no permite establecer por sí mismo la causa de la caída ni reemplaza tratamientos médicos.
Primero debe probarse en una zona pequeña
Antes de extender la preparación por todo el cuero cabelludo, conviene aplicar una pequeña cantidad detrás de la oreja o en otra zona reducida de la piel.
Si aparecen comezón, ardor, inflamación, enrojecimiento o sarpullido, la preparación debe retirarse y no volver a utilizarse. La Academia Estadounidense de Dermatología recomienda probar previamente los productos tópicos porque incluso los ingredientes botánicos pueden provocar irritación o dermatitis de contacto.
Tampoco debe aplicarse sobre heridas, lesiones, infecciones o piel muy irritada.
Cuándo acudir con un especialista
La caída del cabello tiene distintas causas: cambios hormonales, herencia, estrés, medicamentos, enfermedades, infecciones, inflamación o prácticas de cuidado que dañan el cuero cabelludo. Identificar el origen es fundamental para elegir un tratamiento adecuado.
Es recomendable buscar atención médica cuando la pérdida:
- Aparece rápidamente.
- Se concentra en parches.
- Ocurre junto con dolor o picazón.
- Está acompañada de enrojecimiento, descamación o lesiones.
- Comienza después de tomar un medicamento.
- Continúa pese a modificar los hábitos de cuidado.
MedlinePlus señala que estos signos pueden requerir una revisión del cabello y el cuero cabelludo para determinar la causa.
Lo que documenta la UNAM
La Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM publicó en 2019 el libro Botiquín de plantas medicinales, elaborado por María Socorro Orozco Almanza, Roberto Ramos González y María de Jesús Rojas Cortés.
La obra explica formas de preparación de plantas medicinales para padecimientos leves e incluye a la cola de caballo entre las especies empleadas tradicionalmente para la caída del cabello y la caspa, mediante una cocción. La publicación documenta una práctica herbolaria, pero no equivale a una garantía de eficacia clínica.
El líquido preparado para el cabello no debe ingerirse. El uso interno de la cola de caballo requiere especial cuidado debido a su efecto diurético y al riesgo de alterar la eliminación de minerales cuando se consume en exceso o durante periodos prolongados.
Tampoco debe emplearse en menores de dos años, durante el embarazo o en personas con cuero cabelludo sensible sin consultar previamente con un profesional de la salud.








