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¿Cómo dialogamos con las celebraciones del Día de Muertos y  Halloween?
Foto: Ernesto Gómez Pananá.

¿Cómo dialogamos con las celebraciones del Día de Muertos y Halloween?

El ITAC de Tuxtla implementó una campaña en contra de la celebración del Halloween 

Sandra de los Santos / Aquínoticias

En Estado Unidos se celebra el 31 de Octubre la fiesta de “Halloween” o la llamada noche de las brujas. El 01 y 02 de noviembre en México es la celebración del día de los muertos.

El festejo de los fieles difuntos es una de las tradiciones más vivas en el país, y debido a la cercanía de temporalidad y espacio hay algunos elementos que se han mezclado con la  de “Halloween” de Estados Unidos ¿Estos es algo malo? Por la forma dicotómica que vemos el mundo (bueno vs malo) pareciera que si una celebración es, la otra no debe de ser, que si una es buena la otra debe ser mala. Lo cierto es que en una manifestación cultural viva siempre habrá cambios, intercambios, mutaciones es algo tan natural como la migración misma.

Si se trata de ponernos exquisitos con lo que pensamos que es “tradicional” más de la mitad de lo que ponemos, ahora, en nuestras ofrendas de día de muertos no debería de ir. ¡Caray! Ya que andamos en eso ni siquiera la celebración debería de tener un tinte religioso que ahora lo tiene para muchas personas.

El punto, considero, es cómo dialogamos entre culturas. No desde la negación o el rechazo porque los procesos transculturales –donde una cultura se mezcla con la otra- se da sin que podamos evitarlo tanto de manera colectiva como individual.

Nuestra lengua cambia, nuestras prácticas mutan y hay que dejarlas de ver desde el sentido de bueno o malo, sino más bien cómo nos ayudan estas a formar una sociedad más libre, democrática, horizontal e incluyente. El generar políticas culturales desde una posición en la que se piensa que solo cierto tipo de prácticas son buenas es hasta discriminatorio y autoritario y no ayuda a la formación de una ciudadanía con una mirada más amplia.

La reflexión que hago en este texto es a partir de una campaña que está implementando el Instituto de Arte y Cultural (ITAC) del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez bajo el lema: “Di no al Halloween di sí al día de muertos”.

Roberto Ramos Maza, quien es una voz experta en lo que se refiere a la historia y prácticas culturales en Tuxtla comentó sobre esta campaña: “Comparto la idea de promover la fiesta del día de muertos, cada año más viva por cierto. Me sorprende que para hacerlo se tenga que recurrir a la intolerancia, el autoritarismo y la discriminación. El Halloween es también una manifestación cultural humana que merece respeto. Y más respeto merece la libertad de cada quien de celebrar lo que le venga en gana”. Suscribo cada una de sus palabras.

A mí me encanta el color amarillo de la flor de Cempásuchilt, el olor a estoraque e incienso, la sola idea que nuestros muertos nos visiten llena mi corazón de contentura, pero también me pone feliz ver a las y los jóvenes salir disfrazados y ponerse a bailar, o ver lo curioso que se ven los niños y niñas vestidos de brujas, diablitos, calabazas, pero que no salen a decir “dulce o truco”, sino “calabacita, tía”. El sincretismo es también lo maravilloso de esta celebración. Dejemos de ver el mundo con una mirada reducida, veamos más allá de nuestros propios horizontes, abramos nuestra mente a nuevas posibilidades, que de eso van también las prácticas culturales.

Dice Rizard Kapuchinsky que ante el encuentro con “el otro” tenemos tres opciones: pelear, encerrarnos o dialogar, la última nos abrirá una infinidad de imposibilidades que siempre valdrá la pena explorar.

 

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