Crecer también se vigila: especialistas llaman a monitorear la talla infantil

La velocidad de crecimiento puede advertir condiciones médicas que requieren atención especializada; actividad física, seguimiento médico y detección temprana son claves para el desarrollo

AquíNoticias Staff

Cuando se habla de salud infantil, la atención suele concentrarse en la alimentación, las vacunas o el rendimiento escolar. Sin embargo, la velocidad de crecimiento también es un indicador relevante del bienestar general de niñas y niños, y puede ser una de las primeras señales de una condición médica que requiere valoración especializada.

En el marco del Día del Endocrinólogo Pediatra, especialistas destacaron la importancia de monitorear la estatura como parte de los hábitos de salud preventiva. De acuerdo con ENSANUT Continua 2023, la baja talla se observó en 16.2% de las niñas y niños menores de cinco años en México.

Aunque algunos casos de talla baja pueden estar relacionados con variantes normales del desarrollo o con la genética familiar, en otros escenarios la falta de crecimiento puede ser la única señal visible de una alteración médica, como la deficiencia de hormona del crecimiento.

La endocrinología pediátrica cumple un papel central en estos casos. Este campo permite evaluar la velocidad de crecimiento, revisar la curva de talla, estudiar posibles causas y determinar si existe una condición que deba atenderse mientras los cartílagos de crecimiento siguen activos.

De acuerdo con la doctora Aidy González Núñez, endocrinóloga pediatra, identificar oportunamente la talla baja infantil permite intervenir de manera especializada. Señaló que el estancamiento en la curva de crecimiento, secundario a un déficit de hormona de crecimiento, no sólo afecta la estatura, sino también el metabolismo de la glucosa, la salud ósea, la fuerza muscular, la distribución de grasa y los niveles de energía.

La actividad física también forma parte del desarrollo saludable. La Organización Mundial de la Salud señala que, en niñas, niños y adolescentes, el movimiento regular favorece la salud ósea, el desarrollo muscular, la condición física, la salud cardiometabólica y el desarrollo motor y cognitivo.

Especialistas recomiendan observar tres señales de alerta: que el crecimiento se desacelere respecto al año anterior, que la ropa o los zapatos tarden demasiado en dejar de quedar, o que exista una diferencia marcada de estatura frente a niñas y niños de la misma edad y sexo.

El monitoreo de la estatura no debe verse como una preocupación estética ni como una comparación social. Es una herramienta preventiva para detectar a tiempo posibles alteraciones del desarrollo. La recomendación médica es acudir con personal especializado cuando exista duda sobre la curva de crecimiento o señales persistentes de estancamiento.

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