El apoyo puede aliviar una emergencia económica, pero tiene una consecuencia que no siempre se considera: reduce semanas cotizadas ante el IMSS. En 2026, quienes se pensionen bajo la Ley de 1997 necesitan al menos 875 semanas; los periodos descontados pueden recuperarse si se reintegran los recursos
AquíNoticias Staff
Quedarse sin empleo puede convertir el ahorro acumulado en la Afore en una salida inmediata para cubrir gastos. La legislación permite retirar una parte de esos recursos después de cumplir determinados requisitos, pero hacerlo tiene una consecuencia importante: el IMSS descuenta semanas de cotización en proporción al dinero retirado.
El retiro parcial por desempleo es un derecho de las personas trabajadoras con una cuenta Afore. Para solicitarlo ante el IMSS se requieren, entre otras condiciones, al menos 46 días naturales sin empleo, tener una cuenta de ahorro para el retiro con una antigüedad mínima de tres años, contar con dos años cotizados y no haber utilizado este beneficio durante los cinco años anteriores.
El trámite es gratuito y puede realizarse mediante la Afore correspondiente, AforeMóvil o AforeWeb, siempre que se cumplan los requisitos aplicables.
El dinero sale de tu ahorro y también resta semanas
La consecuencia no se limita a tener menos dinero en la cuenta individual. Al ejercer el retiro por desempleo también se descuentan semanas reconocidas ante el IMSS, uno de los requisitos que determinan el acceso a una pensión.
Esto adquiere especial importancia para quienes se encuentran cerca del mínimo requerido.
En 2026, una persona que busque una pensión de cesantía en edad avanzada o vejez bajo la Ley del Seguro Social de 1997 necesita 875 semanas cotizadas. El requisito aumentará en 25 semanas cada año hasta llegar a mil en 2031.
Por ello, una persona que retire recursos cuando tiene pocas semanas por encima del mínimo podría alejarse temporalmente del requisito necesario para pensionarse.
Para quienes pueden optar por el régimen de la Ley del Seguro Social de 1973, el IMSS establece un mínimo de 500 semanas cotizadas, además de los demás requisitos previstos para obtener la pensión. Una reducción de semanas también debe tomarse en cuenta antes de disponer del ahorro.
Las semanas pueden recuperarse
La afectación no necesariamente es definitiva.
La Consar señala que las personas que utilizaron el retiro parcial por desempleo pueden reintegrar posteriormente los recursos a su cuenta Afore y recuperar las semanas de cotización descontadas. El reintegro puede realizarse total o parcialmente; la recuperación de semanas corresponde a los recursos restituidos.
Por eso, retirar dinero de la Afore durante una emergencia no significa automáticamente perder el derecho a una futura pensión. El riesgo aparece cuando se dispone del ahorro sin conocer cuántas semanas se descontarán y después no se restituyen los recursos.
La propia Consar recomienda analizar cuidadosamente la conveniencia del retiro por desempleo porque puede afectar el monto de la pensión futura.
Antes de retirar, revisa tus semanas
Antes de tomar la decisión conviene consultar el número de semanas reconocidas por el IMSS y preguntar a la Afore cuál será el efecto específico del retiro.
El apoyo existe precisamente para enfrentar un periodo sin empleo. El problema no es ejercer un derecho cuando se necesita, sino hacerlo sin calcular lo que puede representar para el retiro futuro.








