Antes de que arranque formalmente el proceso electoral, legisladores morenistas ya dejaron sus curules para buscar gubernaturas, otras candidaturas o incorporarse a gobiernos. Varios se van con una productividad legislativa mínima y sin una sola iniciativa aprobada
AquíNoticias Staff
El proceso electoral de 2027 todavía no comienza formalmente, pero varios diputados de Morena ya cambiaron el trabajo legislativo por la siguiente parada de su carrera política.
Licencias, aspiraciones a gubernaturas y nombramientos dentro de administraciones de la llamada Cuarta Transformación modificaron la bancada oficialista en San Lázaro antes del nuevo periodo de sesiones. El resultado es un grupo parlamentario con 16 nuevos rostros, mientras algunos de quienes pidieron el voto en 2024 dejaron incompleto el encargo para el que fueron electos.
El problema no es solamente que quieran competir por otro puesto. En varios casos, los números de su paso por la Cámara muestran una producción legislativa escasa y, sobre todo, prácticamente ningún resultado en iniciativas aprobadas.
Uno de los casos más visibles es Graciela Domínguez Nava, quien dejó la Cámara para convertirse en gobernadora interina de Sinaloa tras la licencia de Rubén Rocha Moya. Durante su paso por San Lázaro presentó 11 iniciativas y ninguna fue aprobada.
La misma constante aparece entre otros legisladores que ya miran hacia las elecciones de 2027.
Raymundo Vázquez Conchas, quien busca posicionarse rumbo al gobierno de Tlaxcala, presentó 17 iniciativas sin conseguir la aprobación de alguna. En Querétaro, Luis Humberto Fernández Fuentes registró cinco iniciativas y Gilberto Herrera Ruiz, siete; tampoco lograron que alguna concluyera el proceso legislativo con aprobación.
En Zacatecas, Ulises Mejía Haro presentó 12 iniciativas; José Narro Céspedes, 11, y Julia Arcelia Olguín Serna, tres. Ninguna fue aprobada, de acuerdo con los datos recopilados sobre su actividad parlamentaria.
El patrón continúa en otros estados. Gricelda Valencia de la Mora, aspirante en Colima, presentó siete iniciativas; Marybel Villegas Canché, quien aparece entre los perfiles que buscan competir en Quintana Roo, seis. Ambas registran cero iniciativas aprobadas.
La excepción dentro del grupo es Fernando Castro Trenti, quien presentó 63 iniciativas durante su paso por la Cámara y consiguió que tres fueran aprobadas y entraran en vigor.
La diferencia importa porque permite separar la legítima aspiración política del desempeño que cada legislador deja detrás. Solicitar licencia es legal. Buscar otro cargo también. Lo que puede someterse a escrutinio público es qué hicieron con la representación que ya tenían antes de pedir otra.
También hay quienes dejaron su curul para incorporarse directamente a gobiernos emanados de Morena.
María de los Ángeles Ballesteros García pasó a ocupar la Secretaría de Medio Ambiente en Puebla. Durante su estancia en la Cámara presentó 17 reformas; sólo una fue aprobada y permanecía pendiente en el Senado.
Daniel Campos Plancarte, por su parte, dejó San Lázaro para incorporarse a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Los registros consultados por la fuente original no muestran una actividad legislativa relevante durante su paso por la Cámara.
El movimiento ocurre además cuando el calendario electoral todavía no abre formalmente la competencia de 2027. Eso no convierte automáticamente cualquier actividad política en un acto anticipado de campaña; esa calificación corresponde a las autoridades electorales y requiere analizar cada conducta.
Pero políticamente el mensaje ya está sobre la mesa: mientras el periodo para pedir nuevamente el voto todavía no empieza, algunos legisladores ya abandonaron el cargo que obtuvieron con el voto anterior.
Ahí está el fondo de la discusión.
No se trata únicamente de contar cuántos diputados solicitaron licencia, sino de revisar qué dejaron hecho antes de irse. Y en varios expedientes el balance es pobre: pocas iniciativas, ninguna aprobada y una curul abandonada antes de concluir el mandato.
La Cámara de Diputados no es una sala de espera para la siguiente candidatura. Los legisladores fueron electos para representar, debatir, dictaminar, fiscalizar y producir leyes durante un periodo determinado.
Sin embargo, rumbo a 2027, parte de la bancada de Morena ya comenzó el reacomodo.
Primero consiguieron la curul. Ahora, sin terminar el encargo, varios ya están buscando el siguiente “hueso”.








