La propuesta busca establecer reglas de alternancia entre mujeres y hombres al frente de los ayuntamientos. La firma no convierte todavía la medida en ley: ahora deberá entrar al proceso legislativo del Congreso
AquíNoticias Staff
La paridad de género ya obliga a los partidos políticos en Chiapas a repartir candidaturas municipales entre mujeres y hombres. La iniciativa firmada por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar pretende llevar ese principio un paso más adelante: que la igualdad también se refleje en quién ejerce efectivamente las presidencias municipales a lo largo del tiempo.
El mandatario anunció que enviará al Congreso del Estado una reforma para establecer reglas de alternancia en el poder municipal, con el propósito de garantizar continuidad en la participación de mujeres y hombres al frente de los ayuntamientos.
La diferencia no es menor.
Actualmente, la legislación electoral chiapaneca ya contempla paridad horizontal, vertical y transversal: los partidos deben postular mujeres y hombres de manera equilibrada y alternar géneros en la integración de sus planillas.
El problema aparece después de contar las candidaturas.
Muchas candidatas, pocas presidentas municipales
El propio Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana ha señalado que la paridad en las postulaciones no necesariamente se ha traducido en una presencia equivalente de mujeres encabezando gobiernos municipales.
De acuerdo con información reciente del IEPC, 24 ayuntamientos de Chiapas están actualmente encabezados por mujeres: 22 presidentas llegaron mediante elección popular y dos fueron designadas posteriormente por el Congreso.
Ese contraste ayuda a entender el fondo de la propuesta.
No se trataría únicamente de garantizar que las mujeres aparezcan en la mitad de las boletas, sino de construir una regla que produzca una alternancia efectiva en las presidencias municipales.
El comunicado del Ejecutivo no detalla todavía la fórmula jurídica completa —qué artículos serán modificados, cómo se determinará qué municipios deberán ser encabezados por mujeres en cada elección o qué ocurrirá con casos particulares—. Esas respuestas deberán salir del texto formal de la iniciativa cuando llegue al Congreso.
Una reforma con 2027 en el horizonte
El planteamiento tiene una consecuencia política evidente: las próximas elecciones municipales serán en 2027.
Si la reforma completa su proceso legislativo y sus disposiciones transitorias establecen que será aplicable al siguiente proceso electoral, los partidos tendrían que ajustar su selección de candidaturas municipales a las nuevas reglas.
Eso podría modificar cálculos que actualmente se hacen sobre reelecciones, sucesiones y aspiraciones municipales.
El gobernador vinculó la iniciativa con el momento político que vive el país después de la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a la Presidencia de México y sostuvo que la propuesta busca ampliar la participación efectiva de las mujeres en los espacios de decisión.
La discusión que comienza ahora será más concreta: cómo traducir esa intención política en una regla electoral que pueda aplicarse municipio por municipio sin dejar espacios para simulaciones.








