El campo pierde empleo mientras comercio, construcción y manufactura ganan terreno en Chiapas

La población ocupada prácticamente se mantuvo en un año, pero cambió dónde trabaja: el sector primario perdió casi 33 mil personas, mientras comercio, construcción y manufactura sumaron ocupación

AquíNoticias Staff

Chiapas casi tiene el mismo número de personas ocupadas que hace un año. Lo que está cambiando es dónde están trabajando.

Entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, la población ocupada pasó de 2 millones 220 mil 465 personas a 2 millones 218 mil 580. La diferencia es mínima: apenas mil 885 ocupados menos.

Por debajo de esa aparente estabilidad, sin embargo, ocurrió un movimiento mucho mayor entre actividades económicas.

El campo registró la caída más fuerte. Agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca pasaron de 719 mil 184 personas ocupadas a 686 mil 219: 32 mil 965 menos en un año.

Con ello, el sector primario redujo su participación en el empleo chiapaneco de 32.4 a 30.9 por ciento. Sigue siendo una de las principales fuentes de trabajo del estado, pero concentra una proporción menor que hace un año.

En sentido contrario se movieron comercio, construcción y manufactura.

El comercio pasó de 379 mil 434 a 420 mil 941 personas ocupadas. Son 41 mil 507 trabajadores más, el mayor aumento registrado entre las actividades que desglosa la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI.

La construcción también creció. Pasó de 196 mil 46 a 218 mil 425 ocupados, lo que representa un incremento de 22 mil 379 personas.

La industria manufacturera avanzó de 152 mil 112 a 175 mil 506 trabajadores: 23 mil 394 más en un año.

Los movimientos cambian parcialmente la fotografía laboral de Chiapas.

El sector primario redujo su peso de 32.4 a 30.9 por ciento de la ocupación total, mientras el sector secundario —que incluye industria y construcción— pasó de 16.1 a 18 por ciento.

El dato merece una lectura cuidadosa.

No significa que Chiapas haya dejado de depender del campo ni permite afirmar todavía que atraviesa una industrialización acelerada. El 30.9 por ciento de las personas ocupadas continúa trabajando en actividades agropecuarias, una proporción considerable dentro de la estructura laboral estatal.

Tampoco todo el sector servicios creció.

Aunque el comercio incorporó más de 41 mil trabajadores, otras actividades terciarias perdieron ocupación. Los servicios diversos disminuyeron en poco más de 24 mil personas; los servicios profesionales, financieros y corporativos, en alrededor de 10 mil 700; transportes y comunicaciones, en casi 5 mil 900; y los servicios sociales, en aproximadamente 5 mil 800.

Por eso el sector terciario en conjunto pasó de 51.4 a 50.9 por ciento de la población ocupada.

La fotografía es más compleja que un simple traslado del campo hacia los servicios.

Mientras la agricultura perdió trabajadores, crecieron simultáneamente el comercio, la construcción y la manufactura. En conjunto, esos movimientos sugieren una redistribución del empleo entre actividades, aunque la ENOE no identifica las causas ni permite determinar todavía si se trata de un cambio estructural permanente.

También hay otra señal.

Fuera de las actividades agropecuarias, los micronegocios siguen concentrando la mayor parte del empleo. En el segundo trimestre de 2026 reunían a 937 mil 981 personas, equivalentes al 63.6 por ciento de quienes trabajaban en unidades económicas no agropecuarias.

Eso significa que el crecimiento de actividades distintas al campo tampoco debe confundirse automáticamente con empleo en grandes empresas o con una expansión industrial de gran escala.

Los datos sí plantean una pregunta relevante para la economía chiapaneca: ¿de qué está viviendo ahora Chiapas?

Durante décadas, el campo ha sido una pieza central de la estructura laboral del estado. Sigue siéndolo. Pero en sólo un año perdió casi 33 mil ocupados mientras comercio, manufactura y construcción incorporaron decenas de miles.

La siguiente ENOE permitirá saber si ese movimiento continúa o si se trató de una variación coyuntural.

Por ahora, la señal está ahí: Chiapas mantiene prácticamente el mismo volumen de empleo, pero empieza a repartirlo de manera diferente entre sus actividades económicas.

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