La encuesta nacional registra que 52.3% cree que Estados Unidos probablemente conoce algo grave sobre Andrés Manuel López Beltrán. Entre quienes saben del caso, la cifra sube a 61.6%; además, crece la percepción de un costo político para Morena
AquíNoticias Staff
El retiro de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán, Andy, ya dejó una consecuencia que rebasa el trámite migratorio: el caso penetró en la conversación pública y abrió una zona de sospecha alrededor del hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Una encuesta nacional de Polister, levantada el 14 y 15 de agosto, encontró que 52.3% de los entrevistados considera probable que Estados Unidos sepa “algo grave” sobre López Beltrán que no se haya hecho público. El 27.5% cree que probablemente no existe nada grave y 20.2% respondió que no sabe.
La percepción se vuelve más crítica entre quienes ya conocen el episodio.
En ese grupo, 61.6% cree que Estados Unidos probablemente posee información grave no conocida públicamente. La diferencia importa: el dato de seis de cada diez corresponde a las personas enteradas del caso, no al conjunto de la muestra nacional.
Tres de cada cuatro ya conocen el caso
La controversia alcanzó rápidamente un nivel elevado de conocimiento.
El 65.9% de los entrevistados dijo estar informado sobre el retiro de la visa y otro 11% señaló haber escuchado algo, aunque conoce poco del tema.
En conjunto, 76.9% tiene algún grado de conocimiento del caso, mientras 23.1% aseguró no estar enterado.
Ese nivel de exposición ayuda a explicar por qué una decisión estadounidense comenzó a producir efectos dentro de la política mexicana.
La visa no prueba un delito, pero la sospecha creció
Polister preguntó expresamente si el retiro de la visa aumenta las sospechas sobre posibles vínculos de López Beltrán con corrupción, huachicol u otros actos ilegales.
54% de la muestra nacional respondió que sí. El 24.2% consideró que no aumenta las sospechas y 21.8% dijo no saber.
Entre quienes conocen el caso, el porcentaje crítico aumenta a 61.8%.
Aquí conviene separar dos planos: la encuesta mide percepciones ciudadanas, no acredita que López Beltrán haya cometido alguna conducta ilegal. Lo que registra es el efecto que el episodio está produciendo sobre la opinión de los entrevistados.
Y ese efecto alcanza ya al partido gobernante.
El costo también llega a Morena
El 56.4% considera que el caso afecta la imagen de Morena; 28.9% cree que no y 14.7% no fijó una postura.
Entre las personas enteradas del asunto, la percepción de daño al partido llega a 61.8%.
La encuesta también preguntó cómo se interpreta la actuación del gobierno mexicano.
El 53.9% respondió que el gobierno está protegiendo políticamente a Andy López Beltrán, mientras 32.5% considera que únicamente está pidiendo pruebas y 13.6% no sabe. Entre quienes conocen el caso, la percepción de protección sube a 59.5%.
La cifra describe nuevamente una percepción política, no demuestra que tal protección exista.
Sheinbaum convence en una pregunta, pero no cierra el caso
Uno de los hallazgos más interesantes aparece al comparar dos respuestas.
Polister preguntó por la posición atribuida a la presidenta Claudia Sheinbaum: que una persona no debe ser investigada únicamente porque Estados Unidos le retire la visa y que deben presentarse pruebas.
El 46.3% dijo estar de acuerdo, frente a 41.3% en desacuerdo y 12.4% que no definió postura.
Pero cuando la pregunta cambia y se plantea qué deberían hacer las autoridades mexicanas después del retiro de la visa, la respuesta también cambia.
56.5% considera que deberían investigar inmediatamente a López Beltrán. Otro 16.9% cree que debe investigarse sólo si Estados Unidos presenta pruebas; 21.2% piensa que no debería abrirse una investigación porque retirar una visa no demuestra un delito, y 5.4% no sabe.
Entre quienes conocen el caso, 60.3% pide una investigación inmediata.
La aparente contradicción es políticamente reveladora: parte de los entrevistados acepta que la cancelación de una visa no constituye una prueba suficiente y, al mismo tiempo, quiere que las autoridades mexicanas investiguen para despejar las dudas.
Milagros Oreja, directora de Polister, lo resumió así:
“El planteamiento de la presidenta convence, pero no tranquiliza.”
La encuestadora añadió que la respuesta mayoritaria fue que el gobierno debería actuar para obtener más información.
La preocupación por posibles ilegalidades pesa más que la intervención estadounidense
La encuesta también preguntó qué preocupa más del episodio.
El 37.5% señaló la posibilidad de que políticos mexicanos estén vinculados con corrupción o actos ilegales.
Otro 21.5% respondió que le preocupa más una eventual intervención estadounidense en la política mexicana, mientras 25.1% expresó preocupación por ambas cosas por igual. El 9.9% eligió ninguna de las dos y 6% no supo responder.
El resultado muestra que, dentro de esta controversia, la inquietud por posibles conductas ilegales supera a la preocupación exclusivamente relacionada con una intervención extranjera.
La percepción de doble estándar golpea otro flanco
Polister planteó además un escenario hipotético: qué ocurriría si el retiro de la visa afectara a un político opositor.
El 59.4% cree que Morena pediría investigarlo. Un 28.1% considera que el partido actuaría igual y 12.5% no sabe.
Entre quienes conocen el caso, la primera respuesta alcanza 63.5%.
El resultado no permite afirmar cómo actuaría Morena en una situación real. Sí refleja que una mayoría de los entrevistados percibe un posible doble criterio político dependiendo de quién se encuentre bajo cuestionamiento.
La pregunta que queda abierta
El retiro de una visa y la comisión de un delito son cosas distintas.
La encuesta tampoco sustituye una investigación ni aporta evidencia sobre las sospechas que recoge.
Su relevancia está en otro lugar: muestra hasta qué punto el caso ya modificó la percepción alrededor de uno de los principales dirigentes de Morena y alcanzó también la imagen del partido y del gobierno.
El dato central no es únicamente que 52.3% de la muestra nacional crea que Estados Unidos probablemente sabe algo grave.
Es que, incluso entre quienes aceptan el principio de exigir pruebas, aparece una mayoría que quiere que México investigue.
La visa abrió la controversia. La falta de certezas está alimentando ahora la pregunta política.
Metodología
Polister realizó el estudio los días 14 y 15 de agosto de 2026 mediante encuesta telefónica automatizada con tecnología IVR. La selección se efectuó mediante marcación aleatoria a teléfonos fijos y celulares y las respuestas fueron registradas directamente por las personas entrevistadas. La muestra fue de 1,000 mexicanos de 18 años o más, con 95% de nivel de confianza y margen de error de ±3.1%.








