La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI registró 1.6 millones de personas de tres años y más que hablan alguna lengua indígena; además, 2.3 millones de habitantes se reconocen como indígenas
AquíNoticias Staff
Las lenguas originarias no perdieron terreno en Chiapas entre 2020 y 2025. Al contrario: la proporción de personas de tres años y más que habla alguna lengua indígena pasó de 28.1 a 29 por ciento, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI.
En términos absolutos, el estado registra 1 millón 618 mil 142 hablantes de alguna lengua indígena, una cifra que confirma el peso que estas lenguas mantienen dentro de la vida social y cultural de la entidad.
El dato resulta relevante porque rompe con una lectura automática de retroceso. La variación es moderada, pero muestra que, en términos proporcionales, los hablantes de lenguas originarias ganaron presencia en el estado durante el periodo analizado.
La Encuesta Intercensal también aporta otro dato clave para entender la dimensión de esta realidad: 2.3 millones de personas se consideran indígenas, equivalentes a 38.8 por ciento de la población de Chiapas.
Ambos indicadores están relacionados, pero no describen exactamente lo mismo.
Hablar una lengua indígena y reconocerse como indígena son dimensiones distintas. Una persona puede identificarse como indígena por su pertenencia comunitaria, su historia familiar o su vínculo cultural, aun cuando ya no hable una lengua originaria. Del mismo modo, el dato sobre hablantes se refiere específicamente a la población de tres años y más.
Por eso, la principal lectura del levantamiento es doble: Chiapas mantiene una presencia indígena amplia y, dentro de esa realidad, las lenguas originarias conservan peso e incluso aumentan ligeramente en proporción.
La Encuesta Intercensal 2025 estima además que en Chiapas habitan alrededor de 5.8 millones de personas en viviendas particulares, lo que coloca a la entidad entre las más pobladas del país. Dentro de ese universo, la continuidad de las lenguas originarias sigue siendo uno de los rasgos más visibles de su composición social.
Los datos no explican por sí solos por qué aumentó la proporción de hablantes. El levantamiento no permite atribuir ese cambio a una sola causa, ya sea transmisión familiar, dinámica demográfica, permanencia comunitaria o políticas específicas. Lo que sí muestra con claridad es que, entre 2020 y 2025, la presencia proporcional de hablantes no cayó.
En un estado marcado por su diversidad cultural y lingüística, el dato confirma que las lenguas originarias siguen teniendo un lugar activo en la vida de Chiapas, no sólo como herencia identitaria, sino como una práctica viva dentro de su población.








