La humedad, el calor y el mal secado después de la lluvia pueden favorecer infecciones, comezón, mal olor y lesiones cutáneas en mascotas
AquíNoticias Staff
Durante la temporada de lluvias, perros y gatos pueden presentar con mayor frecuencia problemas en la piel debido al aumento de la humedad, el calor y la menor ventilación en los espacios donde descansan.
Especialistas veterinarios advierten que estas condiciones favorecen la proliferación de bacterias, levaduras, hongos y parásitos externos, lo que puede detonar o agravar padecimientos como dermatitis, otitis, pododermatitis e infecciones cutáneas.
El llamado cobra relevancia ante la temporada de lluvias y ciclones tropicales 2026 en México, periodo en el que el Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigilancia por sistemas tropicales asociados a precipitaciones en distintas regiones del país.
Una de las afecciones más frecuentes en perros durante esta época es la dermatitis húmeda aguda, también conocida como hot spots. Se trata de lesiones enrojecidas, húmedas, dolorosas o con comezón, que pueden avanzar con rapidez si el animal se rasca, lame o muerde la zona afectada. El Manual Veterinario Merck identifica la dermatitis húmeda aguda como una forma de pioderma superficial, asociada con irritación e infección bacteriana en la piel.
De acuerdo con Alejandro Sánchez, médico veterinario y gerente técnico de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en México, durante la temporada de lluvias se observan con mayor frecuencia cuadros dermatológicos exacerbados, especialmente cuando las mascotas se mojan y no son secadas correctamente.
El especialista explicó que la humedad ambiental, los baños en agua dulce o salada y la falta de secado adecuado crean condiciones propicias para que bacterias y levaduras proliferen en la piel. También recordó que muchas afecciones tienen un componente alérgico, por lo que requieren diagnóstico integral y no solo tratamiento superficial. La dermatitis atópica en perros, por ejemplo, se caracteriza por comezón crónica y debe diagnosticarse con base en signos clínicos, historia médica y descarte de otras causas de prurito.
Entre las medidas preventivas recomendadas están secar completamente a la mascota después de caminar bajo la lluvia o nadar, revisar patas, abdomen y pliegues de la piel, mantener camas y mantas limpias y secas, cepillar el pelaje con regularidad y evitar que permanezcan sobre superficies húmedas.
También se recomienda mantener control contra pulgas, garrapatas y ácaros, ya que estos parásitos pueden agravar la irritación y favorecer lesiones por rascado. Ante señales como comezón persistente, enrojecimiento, mal olor, secreción, pérdida de pelo o heridas visibles, la recomendación es acudir con una médica o médico veterinario y evitar la automedicación.
Además de los problemas dermatológicos, el incremento de humedad y temperatura puede afectar a perros con antecedentes respiratorios, modificar su comportamiento e incrementar el riesgo de infestaciones parasitarias.
La prevención, revisión temprana y atención veterinaria oportuna pueden evitar que una lesión leve evolucione hacia cuadros crónicos o infecciones más severas. En temporada de lluvias, cuidar la piel de perros y gatos también es parte del bienestar animal.








