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Los operativos sospechosos a establecimientos incómodos / Héctor Estrada

Los operativos sospechosos a establecimientos incómodos / Héctor Estrada

Cuan sospechoso resulta el repentino accionar de las justicia cuando un objetivo, de entre tantos, parece focalizado, seleccionado y hasta “cazado”; cuando las coincidencias entre el foco de la acción penal y otros intereses monetarios se vuelven desconcertantes. Y para muestra un botón reciente.
Este miércoles la noticia sobre la clausura de dos auto hoteles en Tuxtla Gutiérrez escandalizó los medios locales y hasta nacionales por el presunto hallazgo de delitos tan graves como narcomenudeo, venta de bebidas alcohólicas y presencia de menores de edad (esto último aún incomprobable).
El operativo se dio después de supuestas denuncias anónimas que acusaba la existencia de los delitos antes mencionados. Fue así como, de manera intempestiva, las unidades y elementos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) arribaron a los establecimientos “El Sumidero” y “Álamos”, encontrando todo lo necesario para llevar a cabo la clausura.
Entre lo fugaz de la noticia pocos se atreverían a poner en tal de juicio la aplicación de la ley en ambos casos. Nadie osaría en enjuiciar las razones por las que las autoridades decidieran aplicar o no un operativo. Sin embargo, en este hecho saltan a la luz importantes detalles.
De entrada, casualmente ambos establecimientos pertenecen los mismos dueños; son de los auto hoteles más añejos de la capital chiapaneca, con al menos dos décadas de funcionamiento a la vista y bajo el conocimiento de todos.
Al menos “El Sumidero” se encuentra ubicado en una zona no habitacional, donde hace sólo unos meses la afluencia de peatones era prácticamente inexistente. Era un negocio casi inadvertido. Hasta la construcción e inauguración de denominado “Parque Emblemático” cuando se convirtió en un establecimiento incómodo para los compromisos poderosos.
Desde antes de la construcción del nuevo parque público los rumores sobre proyectos que involucraban la incómoda presencia de “El Sumidero” han sido constantes. Incluso, durante los últimos meses se filtraron presuntos planes que contemplaban la compra o hasta la expropiación del predio donde se ubica el auto hotel para ambiciosos proyectos.
Paradójicamente, justo en esa zona de la ciudad se desarrolla ya el proyecto ejecutivo para la construcción de una nueva plaza comercial con una inversión de más de mil millones de pesos. Un desarrollo que haría “perfecto juego” con la nueva imagen de la zona, pero en la que un auto hotel como “El Sumidero” desentonaría por completo.
Con más de una veintena de auto hoteles en la capital estatal, casualmente durante ese operativo sólo se realizó la clausura de ambos establecimientos de los mismos propietarios. En los demás ni siquiera hubo presencia policiaca.
El accionar de los cuerpos de seguridad en Chiapas no puede dejar de aplaudirse, no obstante, ojalá se aplicará los mismos procedimientos a tantas cantinas, hoteles, tiendas dedicadas a la venta de bebidas alcohólicas y otros tantos “giros negros” en donde seguramente, si se aplicara el mismo ahínco, se tendría la misma suerte que en “El Sumidero” y “Álamos”. Ahí quedan las dudas.

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