Antes de iniciar formalmente el ciclo escolar, estudiantes de primer semestre participarán en jornadas de inducción para conocer las reglas de su plantel, repasar conocimientos y adaptarse a las nuevas exigencias académicas
AquíNoticias Staff
Pasar de la secundaria a la preparatoria implica algo más que cambiar de escuela. También cambian los horarios, las responsabilidades, la organización académica y las reglas con las que deberán convivir los estudiantes.
Para acompañar ese proceso, más de 90 preparatorias estatales de Chiapas iniciaron las actividades del Programa de Transición Amigable hacia la Educación Media Superior (PROTA), dirigido a estudiantes de nuevo ingreso.
Las actividades de inducción comenzaron a desarrollarse durante agosto y tendrán jornadas programadas en la última semana del mes, antes del arranque formal del ciclo escolar.
Una bienvenida antes de entrar de lleno a clases
Bajo la coordinación del CIADEP, el programa busca que quienes llegan al primer semestre conozcan desde el inicio cómo funciona su nueva escuela y qué se espera de ellos académicamente.
El propósito es reducir la distancia entre la secundaria y la educación media superior, una etapa que suele implicar mayor autonomía y nuevas exigencias para los jóvenes.
Durante las jornadas, los estudiantes recibirán orientación sobre reglamento escolar, derechos, obligaciones, uso correcto del uniforme y lineamientos internos de cada plantel.
La idea es que el primer contacto con la preparatoria no ocurra cuando ya comenzaron las clases, sino algunos días antes.
También habrá repaso académico
El PROTA no se limita a explicar reglas.
Otra de sus funciones es recuperar conocimientos considerados fundamentales para comenzar la preparatoria, con la intención de que el grupo ingrese con una base académica más homogénea.
Los cursos permiten identificar también aquellas áreas donde los estudiantes pueden necesitar acompañamiento adicional después de abandonar la secundaria.
No significa que todos lleguen con los mismos conocimientos ni que unos días de inducción eliminen las diferencias académicas.
Su utilidad está en ofrecer un punto de partida común.
Adaptarse también forma parte del ingreso
La transición hacia el bachillerato puede resultar sencilla para algunos estudiantes y más compleja para otros.
Nuevos compañeros, profesores distintos, mayores cargas de trabajo y otras formas de evaluación forman parte del cambio.
Por eso, el programa plantea la adaptación como un componente del ingreso y no únicamente como algo que cada alumno tenga que resolver por su cuenta mientras avanzan las clases.
Conocer anticipadamente las dinámicas escolares puede ayudar a que las primeras semanas estén dedicadas al aprendizaje y no a descubrir sobre la marcha cómo funciona el plantel.
El primer reto comienza antes del primer día de clases
El PROTA funciona como una puerta de entrada a la educación media superior.
Para más de 90 preparatorias estatales de Chiapas, las últimas semanas de agosto estarán destinadas precisamente a preparar esa llegada.
El resultado deberá observarse después, cuando los estudiantes comiencen sus clases y ese primer acompañamiento tenga que convertirse en adaptación, permanencia y mejores condiciones para continuar sus estudios.
Porque entrar a la preparatoria es apenas el primer paso.
El desafío verdadero será permanecer y avanzar en ella.








