Más que chocolate, una experiencia que conquista los sentidos en Tuxtla Chico

La ruta chocolatera reúne cacao artesanal, cocina tradicional y convivencia familiar para mostrar la identidad gastronómica del Soconusco desde sus raíces

Primer Plano Magazine/Noé Juan Farrera Garzón

Hablar de la Ruta de las Chocolateras de Tuxtla Chico es hablar de una de las experiencias gastronómicas más auténticas que pueden vivirse en Chiapas. Este recorrido invita a descubrir los sabores que han dado identidad al Soconusco, donde la cocina tradicional, el chocolate artesanal y la hospitalidad de las familias locales se unen para ofrecer una vivencia que permanece en la memoria de quienes la experimentan.

Más que una visita para conocer el proceso del cacao, esta ruta permite sentarse a la mesa y disfrutar de la cocina tradicional chiapaneca elaborada con recetas heredadas de generación en generación. Los visitantes pueden degustar desayunos típicos preparados con ingredientes frescos de huertos familiares, tortillas hechas a mano al momento, tamales tradicionales, mole artesanal y una variedad de platillos elaborados con productos de temporada que reflejan la riqueza agrícola de la región y el producto estrella, el cacao.

Por supuesto, el chocolate ocupa un lugar privilegiado en esta experiencia. Preparado de manera artesanal, puede disfrutarse tanto con agua como con leche, acompañado de pan tradicional o de las emblemáticas tabletas elaboradas por las familias chocolateras, cuyos aromas y sabores evocan siglos de historia y tradición.

Uno de los momentos más especiales del recorrido es la visita a la casa de la señora Chepi Laparra, reconocida embajadora del chocolate chiapaneco y referente internacional de la gastronomía tradicional. En su hogar, los visitantes conocen el proceso artesanal de elaboración del chocolate, desde el tostado del cacao hasta el molido y la elaboración de las tabletas, un conocimiento que ha sido transmitido por su familia durante varias generaciones y que hoy comparte con orgullo con visitantes de México y del extranjero.

Sin embargo, el verdadero valor de esta ruta va más allá del cacao. Es la oportunidad de convivir con las familias anfitrionas, conocer sus cocinas, recorrer sus huertos, descubrir los ingredientes que dan vida a cada receta y comprender cómo la gastronomía se convierte en una expresión viva de la cultura e identidad del Soconusco.

Para disfrutar plenamente de esta experiencia es recomendable contratar el recorrido con agencias de viajes certificadas y responsables, que trabajen de la mano con las comunidades y promuevan un turismo sostenible. Un ejemplo es VB Tours, empresa especializada en diseñar experiencias auténticas e inolvidables, adaptadas a familias, grupos de amigos, escuelas y organizaciones, combinando el turismo gastronómico con el ecoturismo y el conocimiento del patrimonio natural y cultural de Chiapas.

La Ruta de las Chocolateras de Tuxtla Chico es mucho más que un recorrido turístico: es una invitación a saborear Chiapas desde sus raíces, a compartir la mesa con sus habitantes y a descubrir que, en cada tortilla hecha a mano, en cada tamal, en cada taza de chocolate y en cada platillo preparado con productos del huerto, se conserva una historia que merece ser conocida y disfrutada.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *