El presidente del Poder Judicial sostuvo que la protección de niñas, niños y adolescentes requiere una actuación institucional específica, mientras juzgadores participan en la jornada nacional que busca construir respuestas comunes frente a vulneraciones de derechos
AquíNoticias Staff
Cuando una niña, un niño o un adolescente entra en contacto con el sistema de justicia, su edad y las condiciones particulares que enfrenta deben formar parte de la manera en que una institución analiza y responde a su situación. Bajo esa premisa, el magistrado presidente del Poder Judicial de Chiapas, Juan Carlos Moreno Guillén, destacó la importancia de fortalecer una actuación con perspectiva de infancia y adolescencia.
El planteamiento ocurrió durante la Jornada Nacional de Capacitación de Procuradurías Municipales de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, que se desarrolla este 19 y 20 de agosto en Tuxtla Gutiérrez y reúne a autoridades, especialistas y servidores públicos de distintas regiones del país.
Para Moreno Guillén, la participación del Poder Judicial en este esfuerzo implica incorporar esa perspectiva a su propia función: la impartición de justicia y las decisiones que pueden incidir directamente en los derechos de niñas, niños y adolescentes.
La justicia también debe mirar desde la infancia
La jornada parte de un problema concreto: cuando existe una posible vulneración de derechos, distintas instituciones pueden intervenir en momentos diferentes y con responsabilidades también distintas.
Las procuradurías municipales suelen encontrarse entre las instancias más cercanas a las familias y pueden convertirse en un primer punto de atención. Los tribunales entran en otro terreno: resolver asuntos que requieren decisiones jurisdiccionales y garantizar que los derechos involucrados sean considerados dentro del proceso.
De ahí la relevancia que Moreno Guillén atribuyó a una actuación institucional con perspectiva de infancia y adolescencia.
El enfoque supone que la protección de este sector no permanezca únicamente como un principio general, sino que forme parte de los criterios utilizados por las instituciones cuando enfrentan situaciones que involucran sus derechos.
Juzgadores participan en la construcción de criterios comunes
Personas juzgadoras del Poder Judicial de Chiapas participan también en las actividades de la jornada nacional, donde se revisarán mecanismos, protocolos y experiencias de atención desarrolladas en distintas partes del país.
El encuentro busca construir respuestas comunes frente a los problemas que afectan a la niñez y adolescencia, además de fortalecer las capacidades de quienes intervienen desde los ámbitos municipal, estatal y federal.
Esa coordinación resulta relevante porque una misma situación puede requerir la participación de procuradurías de protección, sistemas DIF, fiscalías, autoridades administrativas y órganos jurisdiccionales.
La efectividad de la respuesta depende entonces no únicamente de que cada institución conozca sus atribuciones, sino de que existan criterios y rutas que permitan actuar sin perder de vista a la persona que necesita protección.
El Poder Judicial, dentro de una red de protección
Durante la inauguración, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar reconoció la participación del Poder Judicial, de Moreno Guillén y de las personas juzgadoras en el fortalecimiento de una justicia con perspectiva de infancia y adolescencia.
El mandatario señaló además la necesidad de sumar capacidades entre instituciones y colocar los derechos fundamentales en las decisiones relacionadas con niñas, niños y adolescentes.
Ese reconocimiento permite ubicar al Poder Judicial dentro de una red institucional más amplia. Su función no sustituye la de las procuradurías municipales ni la de otras autoridades encargadas de la atención inmediata; entra en juego desde las competencias propias de los tribunales y de quienes imparten justicia.
De la capacitación a las decisiones
La Jornada Nacional continuará con el intercambio de experiencias y la revisión de herramientas destinadas a responder ante vulneraciones de derechos.
Para el Poder Judicial, el desafío se encuentra en un terreno específico: que los criterios de protección a la infancia formen parte efectiva de la actuación jurisdiccional y no se queden únicamente en el discurso institucional.
La perspectiva planteada por Moreno Guillén coloca así la protección de niñas, niños y adolescentes en una dimensión cotidiana de la justicia: cómo escucha, cómo analiza y cómo decide una autoridad cuando sus derechos están en juego.








