Más de 250 delegadas y delegados de más de 30 organizaciones acordaron propuestas sobre seguridad, derechos indígenas, campo, democracia y territorio; ahora buscan que esos planteamientos —y perfiles surgidos de sus propias organizaciones— entren en los mecanismos políticos del partido
AquíNoticias Staff
Lo que comenzó el 20 de junio como seis mesas de discusión en Tuxtla Gutiérrez terminó convertido en una agenda que organizaciones sociales de Chiapas quieren llevar más allá del encuentro.
Representantes de más de 30 organizaciones sociales, sindicales, campesinas e indígenas, con la participación de más de 250 delegadas y delegados, presentaron los resolutivos del Encuentro de Movimientos Sociales con Morena. El documento reúne planteamientos sobre seguridad, derechos indígenas y afromexicanos, soberanía, democracia, desarrollo rural y derecho a la ciudad.
La siguiente etapa ya no consiste únicamente en entregar propuestas: las organizaciones también anunciaron que impulsarán perfiles propios para las coordinaciones organizativas y territoriales de Morena, con la intención de que sean considerados en encuestas y otros mecanismos internos.
Seis mesas y una agenda común
El encuentro organizó la discusión en seis grandes temas.
En seguridad, las organizaciones plantearon acciones contra la impunidad y la delincuencia organizada, protocolos para localizar personas, protección de menores, retorno seguro de familias desplazadas y un modelo de seguridad ciudadana orientado a reconstruir el tejido social.
Para los pueblos indígenas y afromexicanos, propusieron armonizar la legislación con tratados internacionales —entre ellos el Convenio 169 de la OIT—, asignar presupuestos específicos a los Planes de Justicia Integral y crear juzgados interculturales especializados.
La agenda sobre soberanía nacional y popular incluye la creación de un Frente de Unidad Nacional y comités populares, recuperación del control territorial frente a poderes fácticos, una reestructuración nacionalista de la deuda pública y mecanismos de democracia participativa como la revocación de mandato en los ámbitos municipal y estatal.
También quieren modificar la relación con Morena
Uno de los acuerdos tiene una consecuencia directamente política.
Las organizaciones solicitaron que Morena abra espacios formales dentro de sus plataformas político-electorales para incorporar demandas surgidas de los movimientos sociales y garantizar su representación.
A partir de esa posición, anunciaron que propondrán mujeres y hombres con trayectoria comunitaria y social para competir en los mecanismos de medición que utilice el partido.
Eso coloca el encuentro en un terreno que va más allá de la elaboración de un pliego de demandas: los grupos participantes buscan incidir tanto en el programa como en la representación política.
La definición será relevante conforme avancen las decisiones internas de Morena y se acerquen los siguientes procesos electorales.
Campo, tierra y producción
En materia rural, los resolutivos plantean reformar el artículo 27 constitucional para frenar el acaparamiento de tierras.
También proponen avanzar hacia una reconversión agroecológica, crear una Banca Social de Desarrollo e incrementar la inversión en infraestructura colectiva para que productores campesinos puedan almacenar, procesar y comercializar sus productos.
El enfoque busca intervenir en una de las dificultades recurrentes del campo: producir no garantiza necesariamente contar con condiciones para colocar lo producido en mejores términos.
De las comunidades a las ciudades
Las propuestas también alcanzan los problemas urbanos.
En el apartado de derecho a la ciudad y al territorio, las organizaciones pidieron incorporar la Carta del Derecho a la Ciudad a la legislación chiapaneca, establecer servicios básicos universales mediante presupuestos participativos y avanzar en la regularización de colonias periféricas.
Esta última demanda apunta directamente a familias que viven durante años en asentamientos sin certeza jurídica sobre su patrimonio.
Los resolutivos ya llegaron a Ciudad de México
Una comisión de las organizaciones viajó a la capital del país para entregar la Relatoría General y la Matriz de Resolutivos Integrados.
Los documentos fueron recibidos por Bertha Elena Luján Uranga, Alejandro Robles Gómez y Felipe Rodríguez Aguirre, integrantes de la Coordinación Nacional para la Alianza Estratégica del Movimiento Social con Morena.
El propósito declarado es incorporar la agenda a la plataforma partidista y establecer mecanismos de coordinación para futuras acciones nacionales y estatales.
Los promoventes informaron además que entregarán los documentos al Gobierno Federal, Gobierno de Chiapas, legisladores locales y federales, así como a las dirigencias nacional y estatal de Morena.
La prueba viene después de la entrega
En el encuentro participaron organizaciones como UNORCA, CIOAC Sierra-Costa, El Barzón Chiapas, UNTA, UPREZ, FOSICH, PAIS, Nuevo PAIS, Unidad de las Izquierdas, agrupaciones de productores y colectivos de distintas regiones.
La diversidad de organizaciones permite construir un documento amplio. El siguiente reto será distinto: mantener acuerdos cuando las propuestas entren al terreno de las decisiones concretas.
Especialmente porque los movimientos han colocado dos asuntos sobre la mesa al mismo tiempo: qué quieren que Morena incorpore a su agenda y quiénes consideran que deben representarlos dentro de sus procesos políticos.
Ahí se medirá hasta dónde llega el encuentro del 20 de junio: si queda como una relatoría entregada a dirigentes o consigue traducirse en decisiones, candidaturas, políticas públicas y mecanismos de representación.








