Habitantes y organizaciones advierten posibles riesgos ambientales, sociales y económicos para la Bahía de Ohuira, El Maviri y comunidades pesqueras del norte de Sinaloa
AquíNoticias Staff
La petición ciudadana contra la construcción y operación de la planta de amoniaco GPO en Topolobampo, Sinaloa, superó el millón de firmas, de acuerdo con los promotores de la campaña difundida en plataformas digitales.
La movilización expresa preocupación por los posibles riesgos que el proyecto podría representar para la seguridad de la población, la biodiversidad marina, las actividades pesqueras, el turismo y los espacios de convivencia familiar en la región.
La oposición se concentra principalmente en la Bahía de Ohuira, Topolobampo y la playa de El Maviri, zonas de relevancia ecológica, social y económica para el municipio de Ahome. Para quienes respaldan la petición, estos espacios no solo forman parte del entorno natural, sino también de la identidad comunitaria y del sustento de miles de familias.
En el documento de denuncia pública, habitantes de Los Mochis y comunidades cercanas señalan que la instalación de un complejo industrial de estas dimensiones debe analizarse con rigor científico, debido a la producción, almacenamiento y transporte de amoniaco anhidro, sustancia considerada de riesgo cuando ocurre una liberación accidental.
Entre los posibles impactos ambientales mencionados por la campaña se encuentran el aumento de nitrógeno reactivo en cuerpos de agua costeros, procesos de eutrofización, alteraciones en el pH, afectaciones a peces, moluscos, crustáceos y aves costeras, así como emisiones atmosféricas asociadas a procesosos y aves costeras, así como emisiones atmosféricas asociadas a procesos industriales.
Los firmantes también advierten que una eventual afectación ambiental tendría consecuencias directas sobre actividades económicas locales, particularmente la pesca, el turismo y la recreación, sectores que dependen de la conservación de la bahía y sus ecosistemas.
La petición sostiene que debe prevalecer el principio precautorio en materia ambiental, según el cual, ante la posibilidad de daños graves o irreversibles, la falta de certeza científica absoluta no debe utilizarse como argumento para continuar actividades potencialmente riesgosas.
Además, quienes impulsan la campaña relacionan su preocupación con recientes incendios registrados en Los Mochis, al considerar que estos hechos aumentan la inquietud social frente a instalaciones industriales cercanas a comunidades y ecosistemas sensibles.
La exigencia central es que las autoridades reconsideren el proyecto y prioricen la protección de la vida, el medio ambiente, la economía local y el futuro de las comunidades costeras del norte de Sinaloa.
Para los promotores de la campaña, el millón de firmas representa una expresión pública de rechazo social y una demanda de revisión profunda sobre el impacto ambiental, ecológico y económico de la planta de amoniaco en Topolobampo.








