Juan Carlos Moreno Guillén acompañó el acto encabezado por Eduardo Ramírez Aguilar y sostuvo el compromiso institucional de fortalecer el Estado de Derecho, la justicia humanista y la cultura de paz
AquíNoticias Staff
La seguridad pública en Chiapas volvió a colocarse como una tarea de coordinación entre instituciones. El magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura del Estado, Juan Carlos Moreno Guillén, asistió a la entrega de patrullas y uniformes para fortalecer las capacidades operativas de la Secretaría de Seguridad del Pueblo.
El acto, denominado “Chiapas seguro para vivir”, fue encabezado por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y el secretario de Seguridad del Pueblo, Óscar Alberto Aparicio Avendaño, en la explanada del Centro de Convenciones y Polyforum Chiapas.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad del Pueblo, la entrega contempló 80 patrullas pick up y 30 mil uniformes, equipamiento dirigido a reforzar la presencia operativa de las corporaciones encargadas de la seguridad en la entidad.
La presencia del Poder Judicial en este tipo de actos tiene una lectura institucional precisa: la seguridad no se agota en la vigilancia ni en el despliegue policial. También requiere procuración de justicia, tribunales funcionales, respeto al debido proceso y coordinación entre autoridades.
En ese marco, Moreno Guillén reafirmó el compromiso del Poder Judicial del Estado de continuar fortaleciendo la coordinación interinstitucional para consolidar el Estado de Derecho.
El planteamiento se inscribe en una idea central para la vida pública: sin instituciones que actúen de manera articulada, la seguridad puede quedarse en reacción inmediata; con coordinación, puede vincularse a justicia, legalidad y confianza ciudadana.
El magistrado presidente también sostuvo que la impartición de justicia debe mantener un enfoque humanista y contribuir a la construcción de una cultura de paz, la seguridad y el bienestar de las familias chiapanecas.
El reto público estará en que el fortalecimiento operativo se traduzca en resultados verificables: mayor capacidad de respuesta, mejor presencia territorial, atención institucional y una relación más cercana entre autoridad y ciudadanía.
En Chiapas, la paz no depende sólo de patrullas o uniformes. Depende también de que cada institución cumpla su parte: prevenir, investigar, sancionar conforme a la ley y garantizar justicia sin perder de vista a las personas.








