¿Te dieron un billete falso? Banxico recomienda tres pasos para detectarlo antes de aceptarlo

Textura, relieves, marcas visibles a contraluz y elementos que cambian al mover la pieza pueden ayudar a reconocer una falsificación. Si existe duda, el billete no debe volver a circular

AquíNoticias Staff

Recibir efectivo y descubrir después que uno de los billetes es falso puede convertir una compra cotidiana en una pérdida de dinero. Para reducir ese riesgo, el Banco de México recomienda no limitarse a mirar rápidamente la pieza: hay que tocarla, observarla a contraluz y moverla.

La revisión puede comenzar por algo tan sencillo como sentir el billete con los dedos.

El papel y el polímero utilizados en los billetes mexicanos tienen una consistencia distinta al papel convencional. Además, determinadas zonas presentan relieves sensibles al tacto, entre ellas la denominación y la leyenda “Banco de México”.

Dependiendo del billete, también pueden sentirse relieves en personajes, edificios, líneas o elementos gráficos. En piezas nuevas o poco utilizadas suelen distinguirse con mayor facilidad.

El siguiente paso consiste en levantar el billete hacia una fuente de luz.

Ahí pueden aparecer varios elementos de seguridad según la denominación y familia: marca de agua, registro perfecto, hilos de seguridad o microimpresos y ventanas transparentes en las piezas elaboradas con polímero.

El registro perfecto funciona mediante imágenes impresas parcialmente en ambos lados del billete que, al observarse a contraluz, deben complementarse.

Después viene el movimiento.

Algunos billetes contienen elementos que cambian de color al inclinarlos. En las denominaciones actuales de 200, 500 y mil pesos de la familia G también existe un hilo dinámico cuyos números y barras parecen desplazarse cuando se mueve la pieza.

Existen características que requieren una revisión más detallada. Los textos microimpresos pueden observarse con ayuda de una lupa y determinados elementos presentan fluorescencia bajo luz ultravioleta.

La recomendación central es no confiar en una sola señal. Un falsificador puede intentar reproducir visualmente alguna característica; por eso resulta más útil comprobar varios elementos antes de considerar auténtico un billete.

Si después de revisarlo existen dudas, hay una regla importante: no intentar deshacerse de él utilizándolo para pagar otra cosa.

Poner nuevamente en circulación una pieza falsa constituye un delito federal. La persona puede acudir a una sucursal bancaria y solicitar su revisión. La institución deberá retener el billete presuntamente falso y enviarlo al Banco de México para determinar su autenticidad.

Existe una situación distinta cuando la pieza fue entregada directamente por un cajero automático o en una ventanilla bancaria.

De acuerdo con el artículo 48 Bis 1 de la Ley de Instituciones de Crédito, la persona tiene derecho a reclamar el importe ante la institución financiera a la que pertenezca el cajero o la ventanilla donde recibió la pieza presuntamente falsa.

La prevención, sin embargo, puede comenzar mucho antes de llegar al banco.

Cuando se recibe efectivo, unos segundos pueden servir para hacer una primera revisión: tocar, mirar a contraluz y girar.

No sustituye el dictamen del Banco de México, pero sí permite identificar señales que ameritan revisar mejor el billete antes de guardarlo en la cartera.

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