UNACH obtiene autorización para promover “Hecho en México” y abre vínculo con empresas chiapanecas

La Universidad podrá incorporar el distintivo en acciones de promoción autorizadas, proyectar capacidades, innovación y servicios desarrollados desde Chiapas y orientar a empresas interesadas en tramitar por su cuenta la certificación federal

AquíNoticias Staff

La Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) recibió autorización para el uso promocional del distintivo “Hecho en México”, una incorporación que puede tener efectos más amplios que colocar un emblema en materiales institucionales.

Según la información proporcionada por la Universidad, el rector Oswaldo Chacón Rojas recibió la autorización de manos del secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, durante un encuentro realizado en Ciudad de México. Ebrard continúa al frente de la Secretaría de Economía en agosto de 2026.

La distinción permite a la UNACH acercar su trabajo universitario a una estrategia federal creada para identificar y dar mayor visibilidad a bienes producidos en México. Las reglas vigentes establecen que la marca de certificación busca que los productos autorizados puedan distinguirse en el mercado nacional y mejorar su posicionamiento dentro y fuera del país.

Para la Universidad, el alcance está principalmente en promoción, vinculación y acompañamiento.

¿Qué gana la UNACH con esta autorización?

En términos prácticos, la Universidad obtiene una herramienta adicional para mostrar fuera del ámbito estrictamente académico las capacidades que desarrolla en Chiapas.

Eso puede abarcar proyectos de innovación, desarrollos universitarios, servicios especializados, conocimiento aplicado y otras capacidades susceptibles de relacionarse con empresas y cadenas productivas.

El distintivo oficial está diseñado precisamente para generar reconocimiento sobre el origen mexicano de productos autorizados. La Secretaría de Economía explica que su propósito es facilitar que sean identificados por consumidores dentro y fuera del país.

Para la UNACH, la oportunidad consiste entonces en hacer más visible aquello que puede trasladarse del aula o del laboratorio hacia el entorno productivo.

No significa que la autorización convierta automáticamente cada investigación o servicio universitario en un producto comercial, pero sí crea un marco adicional para presentarlos en espacios de vinculación económica.

También puede acercar a empresas chiapanecas

La otra vertiente puede resultar particularmente útil para el sector productivo de Chiapas.

La UNACH informó que podrá funcionar como instancia de enlace y orientación para empresas interesadas en obtener el distintivo “Hecho en México”.

Eso no significa que la Universidad otorgará la certificación.

La autorización corresponde exclusivamente a la Secretaría de Economía, que evalúa cada solicitud y determina si el producto cumple los requisitos establecidos. El trámite oficial es gratuito y actualmente puede iniciarse ante la dependencia federal.

La función universitaria estaría antes de ese punto: orientar, vincular y acercar a las empresas hacia el procedimiento correspondiente.

Para una micro, pequeña o mediana empresa de Chiapas que desconozca cómo ingresar al esquema, contar con una institución local capaz de acompañar ese acercamiento puede reducir una primera barrera: saber a dónde acudir y qué exige el proceso.

El sello tampoco se entrega solamente por ser mexicano

Las reglas federales imponen condiciones específicas.

Para obtener la autorización de la marca de certificación, los productos deben fabricarse, manufacturarse o ensamblarse en México, y los solicitantes deben documentar además determinados requisitos establecidos por la Secretaría de Economía. La autoridad dispone de mecanismos para revisar el cumplimiento y puede cancelar la autorización cuando detecte incumplimientos.

La autorización ordinaria para utilizar la marca tiene una vigencia de cinco años y es intransferible para las personas usuarias y los productos registrados.

Esto resulta importante para entender qué recibió la UNACH: no es una autorización para certificar por sí misma a terceras empresas ni una acreditación automática de todo producto desarrollado en la Universidad.

Es una puerta de promoción y vinculación dentro del ecosistema de “Hecho en México”.

Del conocimiento universitario al sector productivo

Ahí está probablemente la parte más relevante para Chiapas.

Una universidad genera conocimientos, investigación, servicios técnicos y proyectos que muchas veces permanecen dentro de sus propios circuitos académicos. La autorización abre la posibilidad de colocar parte de esas capacidades frente a otro público: empresas, productores, emprendedores e instituciones económicas.

La propia estrategia federal de “Hecho en México” busca fortalecer la industria nacional y particularmente a micro, pequeñas y medianas empresas. Sus reglas establecen además que los usuarios autorizados pueden participar en actividades de difusión convocadas por la Secretaría de Economía.

Para la UNACH, el resultado dependerá ahora de cuánto consiga convertir esa autorización en proyectos concretos de transferencia, innovación y acompañamiento empresarial.

El distintivo por sí mismo no crea empresas, mercados ni empleos.

Su valor aparecerá si logra conectar mejor el conocimiento producido en Chiapas con quienes pueden convertirlo en productos, servicios y actividad económica.

En el encuentro acompañaron al rector la secretaria General de la Universidad, María del Carmen Vázquez Velasco, y la directora General de Marca UNACH, Susana Sosa Silva.

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