El virus varicela-zóster puede permanecer latente durante décadas y reactivarse después de los 50 años, especialmente en personas con defensas debilitadas; la neuralgia posherpética es una de sus complicaciones más dolorosas
AquíNoticias Staff
La varicela suele asociarse con la infancia, fiebre, comezón y ampollas que desaparecen después de algunos días. Sin embargo, el virus que la causa no abandona por completo el organismo: puede permanecer latente en células nerviosas durante décadas y reactivarse en la adultez como herpes zóster, también conocido como culebrilla.
El herpes zóster aparece cuando el virus varicela-zóster vuelve a activarse. De acuerdo con los CDC, aproximadamente una de cada tres personas en Estados Unidos desarrollará herpes zóster en algún momento de su vida, y el riesgo aumenta con la edad.
Édgar Pérez Barragán, director de Proyectos de la Sociedad de Investigación y Docencia en Virología e Infectología (Sidvi), explicó que la principal complicación del herpes zóster es la neuralgia posherpética, un dolor intenso originado en las células nerviosas que puede mantenerse durante meses.
El especialista señaló que las personas con mayor riesgo son aquellas cuyo sistema inmunológico se encuentra debilitado por enfermedades como cáncer, diabetes o padecimientos autoinmunes. La FDA indica que la vacuna recombinante contra herpes zóster está autorizada para adultos de 50 años o más, así como para mayores de 18 años con riesgo aumentado por inmunodeficiencia o inmunosupresión.
Pérez Barragán explicó que el virus de la varicela es estable y puede permanecer “dormido” en los ganglios nerviosos. Cuando se reactiva, provoca inflamación y daño en las células nerviosas, lo que genera dolor, ardor, pérdida de sensibilidad y, en algunos casos, disminución de fuerza.
El cuadro puede incluir ampollas en la piel, comezón y dolor intenso, generalmente localizado en una zona del cuerpo. En adultos mayores o personas con enfermedades crónicas, los episodios pueden ser más severos y la recuperación más difícil.
La neuralgia posherpética representa una de las complicaciones más relevantes porque afecta la calidad de vida, el descanso, la movilidad y la productividad de las personas. En pacientes con diabetes, neuropatía diabética, falla renal o pulmonar, el impacto puede ser mayor.
El especialista recordó que hace algunas décadas se desarrolló una primera vacuna contra herpes zóster, con eficacia menor a la vacuna recombinante actual. En 2017, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó Shingrix, vacuna recombinante contra herpes zóster.
Actualmente, los CDC señalan que la vacunación contra herpes zóster tiene una efectividad superior al 90% para prevenir la enfermedad y la neuralgia posherpética en adultos de 50 años o más con sistema inmunológico sano. También recomiendan dos dosis de la vacuna recombinante, separadas por un intervalo de dos a seis meses, para personas adultas de 50 años o más.
En México, Pérez Barragán comentó que la vacuna recombinante comenzó a utilizarse en 2023, aunque gran parte de la población aún desconoce su existencia y su disponibilidad se concentra en el sector privado.
El especialista subrayó que la prevención resulta relevante porque el herpes zóster puede tener recurrencias y afectar de manera importante la vida diaria. La aplicación de dos dosis de la vacuna recombinante es una herramienta preventiva que debe consultarse con personal médico, especialmente en personas mayores de 50 años o con enfermedades que debiliten el sistema inmunológico.
El mensaje central es claro: la varicela no siempre termina en la inf








