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Contradicciones en huelga de hambre de Unach

Contradicciones en huelga de hambre de Unach

Una lucha sindical que lleva más de tres meses, se está convirtiendo en una lucha personal, por lo que ahora hay confrontación y divisionismo

Luna de Lucio / Aquínoticias

La Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), campus Tuxtla Gutiérrez, hoy es sede de una huelga de hambre instalada por la académica y ex directora de dicha facultad, Rosario Chávez Moguel, quién desde ese espacio busca una negociación con las autoridades universitarias, para que se respete a la decisión de la asamblea general y que rectoría reconozca el amparo que el sindicato ganó.

A raíz de la contienda sindical a la que entraron académicos para elegir el nuevo comité ejecutivo que representaría al Sindicato del Personal Académico de la Unach (Spaunach). Surgió un proceso de inconformidades de quienes están en contra de esta votación.

Chávez Moguel explicó que mientras realizaban la votación para elegir al nuevo sindicato, por parte de las autoridades, sufrieron acoso y conspiración. Dijo también que tienen un amparo de un juez ganado, sin embargo, son las autoridades quienes se niegan a aceptarlo; “aceptarlo solucionaría todo”, aseveró.

Comentó que, actualmente, no se trata de qué planilla ganó, sino que ahora ya no tienen sindicato, los desarticularon.

El motivo de nuestra huelga de hambre es porque, desde hace tres meses estamos luchando por nuestro sindicato, en lugar que haya un espacio de diálogo… Cada vez es más ríspido este asunto por parte de autoridades”, refirió la maestra Rosario Chávez.

“Nosotros estamos tratando de defender en lo que ocurrían esos juicios absurdos, nos fuimos a asamblea general el 26 de junio, y acordaron que se mantuviera y se prorrogara al comité saliente”, pero, dijo, no lo reconocen, por ello, ahora no hay quién los defienda, ni a dónde acudir para hacer gestiones.

La huelga que inició este lunes, explicó que, fue por decisión personal, es decir, no tiene contemplado que a esa actividad se sumen más maestros.

Señaló también que habían corrido a cuatro de sus compañeros docentes, por lo que decidió incluirlos y realizar la huelga en apoyo a ellos. Sin embargo, mientras estaba en la huelga le informaron que esos maestros se deslindaron de lo que ella está realizando actualmente, es decir, no cuenta con el respaldo de docentes.

“Lo que era una contienda, hoy se convirtió en la debacle de nuestro sindicato. Hoy estaba presentando nombres de maestros de arquitectura que fueron citados el 6 de septiembre, puse sus nombres, ellos inmediatamente me hablaron y me dijeron: no, ya fuimos reinstalados y estamos trabajando normalmente”.

La académica dijo que la huelga la mantendrá hasta que sean concedidas sus demandas, por lo que, manifestó, que mañana a las 5 am se efectuará una supuesta huelga, por lo que hizo hincapié que instalará su huelga allá, y posteriormente retornará a la facultad de humanidades para continuar con la misma.

Por otra parte, el doctor Carlos Rincón, pronunció que, lo que vive la Unach ahora, es un tema fundamentalmente sinodal, hay una confrontación entre dos posiciones de cómo ver el sindicalismo universitario.

“Hay una visión y un posicionamiento que tradicionalmente se había mantenido dirigiendo la universidad, están definiendo un sindicalismo retrograda, conservador y antidemocrático, que se ha basado en negociaciones ocultas y turbias con las autoridades universitarias.

Este sindicalismo que es el que terminó en el periodo anterior con Ariosto de los Santos y que tuvo como secretaria general a la doctora Indra Ruth Toledo, se ha caracterizado por hacer negociaciones no declaradas públicamente ante la base de los académicos universitarios con rectoría. Esto tenía que ver con la petición de plazas de tiempo completo, con re-categorizaciones, y con recursos económicos”, refirió.

Docentes afirman que este sindicalismo afectó a los trabajadores porque se comenzó a contratar a personal con plazas de tiempo completo, y hacer categorizaciones a académicos que no reunían los criterios exigidos por la ley orgánica y el estatuto general del personal de la universidad.

Este nuevo movimiento académico está planteando un sindicalismo que de verdad defienda los intereses de los trabajadores universitarios, “un sindicalismo que antes de hacer negociaciones a título personal, reconozca las trayectorias académicas y la experiencia laboral, así como la antigüedad de los trabajadores universitarios”, refirió Rincón.

Mencionó que respecto a la huelga instalada por Chávez Moguel, respeta su postura, pero sí cuestiona, puesto que considera la implementación de las huelgas de hambre se deciden cuando ya se agotaron todas las instancias  de dialogo y de negociación con las autoridades, “en este caso me parece que no están cerrados los espacios de dialogo, al contrario, habría que agotarlo”. No están de acuerdo, pero refiere que cada uno es responsable de sus actos y comportamientos.

Respecto al caso de la supuesta toma de las instalaciones de la universidad, dijo que ellos lo pueden hacer, el problema es que no es un acuerdo ni siquiera en principio de la base sindicalizada de la Facultad de Humanidades, menos de la universidad.

Remarcó que se está fracturando la estructura del sindicato, se le está generando un daño muy fuerte a raíz de las pugnas por los poderes sindicales, y costará tiempo fortalecerlo nuevamente.

También mencionó que hay un problema de orden legal que queda fuera de las instancias sindicales. “Conciliación y arbitraje emitió un fallo, en el que al detectar anomalías en el proceso anterior para nombrar al nuevo comité, pidió que se restituyera el proceso”.

Pero, lo que ellos están planteando es acatarse al fallo de conciliación y arbitraje, para restituir el proceso. Sin embargo, esta instancia está planteando que se quede Indra nuevamente como secretaria general parcial o temporal, “eso sí es una violación a los estatutos porque no existe la figura de esos tiempos en los estatutos”.

Rincón culminó diciendo que las posturas que la oposición tiene, va más allá de exigir derechos, “es más un capricho de controlar el poder ejecutivo lo que se manifiesta, es un interés por controlar el sindicato y ejercer un poder sindical”.

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