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Qué más pué… / Carlos Coutiño
Foto: Ciudadanos en Red

Qué más pué… / Carlos Coutiño

Dengue, al servicio de…

Uno de los problemas de morbilidad y mortalidad en el país y en particular en Chiapas, es el dengue, hoy sumado al zika y chunconguya, todos bajo el mismo vector que es la zancuda; el problema se agudiza del mes de mayo a noviembre, pues las lluvias ayudan para anidar y con ello, la reproducción.
Este 26 de agosto se conmemora el día internacional contra el dengue, el virus que provoca malestar por varios días, pero mal cuidada puede llegar a causar la muerte, sobre todo un riesgo para los enfermos de VIH y SIDA, lo mismo para quienes padecen diabetes, menores de edad o en su caso ancianos.
La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud, coincidieron que el año pasado 16 países y territorios de las Américas reportaron un incremento de casos, en las primeras seis semanas del 2019 en la Región de las Américas se notificaron 99.998 casos; de los cuales también algunos de ellos mínimo, pero finalmente fallecieron.
En el primer cuatrimestre de este año, se notificó 12 mil 706 casos, el cual demuestra una disminución a dos años atrás, sin embargo hay variación en la forma en que como se presenta dichos casos, al grado de que fueron más graves en el denominado dengue clásico.
Hasta hoy en el país, se tiene el reporte de 45 fallecimientos. En 2018, el 73% del total de defunciones ocurrieron en el estado de Chiapas, producto de la falta de respuesta del gobierno de Manuel Velasco Coello, a quien se le puede de calificar como un asesino, por su desinterés y desdén en el tema como de todos los casos en salud pública.
De acuerdo a la OPS y OMS, Chiapas, pero también Veracruz, Jalisco, Nuevo León y San Luis Potosí concentraron el 82% de los casos confirmados.
En Chiapas, la mayor proporción de casos se presenta en los niños pre-escolares y escolares con la mayor tasa de incidencia en el grupo de edad entre 5 a 9 años, en total de los 5 millones y medio de ciudadanos, hay mil 725 enfermos, si se hace la valoración, es poca; la Secretaría de Salud del gobierno de Rutilio Escandón Cadenas, ha diseñado acciones para contrarrestar las zancudas, pero la sociedad poco hace para atender el llamado.
Los casos de dengue, no son culpa ni del gobierno de Chiapas ni de la sociedad, sin embargo, si es responsabilidad de todos el poder reducir los criaderos y al mismo tiempo la enfermedad en la población, caso contrario, se estaría poniendo en riesgo la vida de los chiapanecos, al generarse dengue hemorrágico.
En Tuxtla Gutiérrez, solo por citar un ejemplo, viviendas enteras padecen el constante acoso del mosco, por su ubicación, es decir los ríos, panteones, lotes baldíos, incluso sus propias viviendas; es fácil decir que las autoridades fumiguen, pero es complicado y mucho el participar para erradicar al animal que se ha convertido en uno de los enemigos de la vida del humano.
Solo resta decir, que existen cuatro serotipos distintos, pero estrechamente emparentados uno con otro, del virus: DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4. El tener uno de ellos deja inmune a la persona para ese tipo, pero no a los otros tres.

· Solidaridad

Si bien es cierto que la solidaridad puede entenderse como un respaldo, ayuda, humanismo, cristiandad, política; lo que es también cierto es que el hombre de manera genérica debe de accionar esto en su vida propia y para con los demás.
También este 26 de agosto, se conmemora el día de la solidaridad, en honor a Teresa de Calcuta (Agnes Gonxha Bojaxhiu); la religiosa católica que dedicó su vida a los otros y una de las mujeres más influyentes del Siglo XX. Pobres, enfermos, moribundos, todo aquel que necesitara ayuda, era bendecido por esta mujer nacida en Yugoslavia, y que recibió el Nobel de la Paz en 1979.
Los valores de la solidaridad son el respeto, la comprensión, el sacrificio, la cooperación, el trabajo y la familia, cosa que hemos perdido, pero creado ideologías que solo sirven para confundir y errar como seres humanos, hoy bajo un falso imaginario de que somos y decimos ser, nos lleva a la transformación de nuestra propia desgracia.
En Chiapas, se conoce tan poco la palabra y más incluso su significado; por eso lejos de la solidaridad encontramos la indiferencia, el desdén, el desamparo de aquello que forma sociedades, es decir la familia.
No es necesario leer libros de filosofía, para entender que se está mal en algunas cuestiones, pero hoy el modernismo ha hecho que la solidaridad desaparezca y se enfoque el ser humano en solo ver que es lo que le conviene, que va desde el sexo, el dinero y en ocasiones hasta se congratula con el dolor ajeno.
Me parece que los medios de comunicación deben de jugar el papel que le corresponde a las corrientes religiosas, pues estos se han olvidado de su fin, por eso a través de la música, de los artistas, locutores, deportistas, entre otros, podrían empezar a caminar a través de los medios incluyendo las redes que también son el conducto de comunicación, para volver a tomar los valores y el pudor que se perdió por modas impuestas en los mismos medios.
Son momentos de solidaridad para con todos, ejemplo ante el cambio climático, pensar en la forma que se está matando a la naturaleza, veamos por las nuevas generaciones; en cuanto a feminicidios, sumarse a las investigaciones; sobre la educación, que esta sea laica, gratuita y con libertad de catedra, todo siempre enfocado al bien ciudadano.
Quizá merecemos estar mejor, pero todo dependerá de la actitud solidaria que todos nos toca poner, caso contrario, simplemente no habrá nada y todo habrá de empeorar, quienes más daño hacemos, es los hijos, nietos; pues ellos padecerán lo que los adultos de hoy, están sembrando y de qué manera.

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