Mientras los diputados federales reciben una dieta neta de 79 mil pesos, una élite administrativa en la Cámara percibe sueldos de más de 100 mil pesos mensuales y aguinaldos superiores a 200 mil, con cargos clave ocupados por personas cercanas a Ricardo Monreal
AquíNoticias Staff
Un grupo de 116 altos funcionarios de la Cámara de Diputados recibe remuneraciones mensuales superiores a los 100 mil pesos netos, además de aguinaldos que alcanzan o superan los 200 mil pesos, de acuerdo con información de Transparencia del Poder Legislativo actualizada al cuarto trimestre de 2025.
Los puestos mejor pagados y con mayor control administrativo están ocupados, en su mayoría, por personajes ligados políticamente a Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).
Al menos una decena de estos funcionarios trabajó previamente con Monreal durante su gestión en la Alcaldía Cuauhtémoc (2015–2018). Otros fueron colocados en cargos estratégicos cuando el político zacatecano encabezó la bancada de Morena en el Senado, en la Legislatura pasada.
El secretario general: el cargo con mayor ingreso
El Secretario General de la Cámara, Mauricio Farah Gebara, percibe un salario mensual neto de 127 mil 801 pesos y un aguinaldo de 245 mil pesos, lo que lo convierte en el funcionario con el ingreso más alto en San Lázaro.
Farah ocupa este cargo desde octubre de 2024. Antes, fue Secretario General del Senado entre 2018 y septiembre de 2024, y también desempeñó esa función en la Cámara de Diputados entre 2012 y 2018, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. En ambos casos, su llegada al puesto coincidió con el control político de Monreal en las cámaras.
La Ley Orgánica del Congreso establece que el Secretario General tiene a su cargo la planeación administrativa y financiera, la supervisión de las áreas de servicios parlamentarios y administrativos, y la definición de mecanismos para el ejercicio “eficiente, austero y transparente” del presupuesto legislativo.
Cinco funcionarios con sueldos de 122 mil pesos
Cinco funcionarios perciben 122 mil pesos mensuales netos y aguinaldos de 235 mil pesos. Al menos tres pertenecen al grupo político de Monreal:
- Andrés Lozano Lozano, contralor interno.
- Hugo Christian Rosas de León, secretario de Servicios Parlamentarios.
- Aliza Klip Moshinsky, secretaria de Servicios Administrativos y Financieros.
A ellos se suman Rodolfo González Valderrama, coordinador de Comunicación Social, y Ricardo Palma Rojas, titular de la Unidad de Evaluación y Control de la Comisión de Vigilancia de la ASF.
Lozano Lozano fue contralor del Senado entre 2018 y 2024 y trabajó previamente en administraciones vinculadas a Monreal. González Valderrama fue alcalde interino de Cuauhtémoc en 2018 y ha ocupado cargos federales en RTC, Bienestar y el Instituto Belisario Domínguez, antes de llegar a San Lázaro.
Más de 50 funcionarios superan los 114 mil pesos mensuales
Otros 14 funcionarios ganan 120 mil pesos mensuales, entre ellos directores generales de Auditoría, Recursos Humanos, Asuntos Jurídicos, Tecnologías de Información y Archivos, varios con antecedentes laborales en el Senado o en la Alcaldía Cuauhtémoc bajo el mando de Monreal.
A este grupo se suman 39 funcionarios con ingresos de entre 114 y 115 mil pesos, incluidos secretarios ejecutivos, titulares de unidades técnicas y coordinadores administrativos, muchos identificados como colaboradores recurrentes del mismo grupo político.
El listado se completa con 56 funcionarios más que reciben 104 mil pesos mensuales, entre ellos consultores parlamentarios y exfuncionarios federales y locales.
El contraste salarial
El contraste es marcado:
- Cada diputado federal recibe una dieta neta de 79 mil pesos mensuales, aunque con apoyos adicionales su ingreso puede llegar a 150 mil pesos al mes, más 58 mil pesos anuales para informes legislativos.
- En el extremo opuesto, 500 trabajadores operativos y de apoyo técnico perciben entre 5 mil y 6 mil 500 pesos mensuales.
- El funcionario mejor pagado gana hasta 20 veces más que estos empleados.
El caso evidencia una estructura administrativa altamente concentrada, con salarios elevados, continuidad sexenal y redes de confianza política que atraviesan distintas legislaturas, mientras el discurso público insiste en austeridad y racionalidad del gasto.
Vía Sin Embargo








