Con una reforma constitucional, el Congreso de Chiapas otorgó reconocimiento pleno al pueblo akateko como el treceavo pueblo indígena del estado, saldando una deuda legal que durante décadas generó exclusión y desigualdad
AquíNoticias Staff
Tras décadas de omisión legal, el Congreso del Estado de Chiapas aprobó una reforma al artículo 7 de la Constitución local para reconocer constitucionalmente al pueblo akateko como el treceavo pueblo indígena de la entidad.
La reforma fue avalada con 38 votos a favor, durante una sesión extraordinaria del pleno, con la ausencia de las diputadas y diputados Marcela Castillo y José Uriel Estrada Martínez. La sesión fue presidida por la diputada Alejandra Gómez Mendoza, mientras que la iniciativa fue promovida por la legisladora Selene Josefina Sánchez Cruz, representante del distrito de Bochil.
Desde tribuna, Sánchez Cruz sostuvo que la aprobación va más allá de un trámite legislativo ordinario.
“Hoy no estamos aquí solamente para legislar. Estamos aquí para reconocer, integrar y completar. Para sanar una fractura histórica en el alma de nuestro estado”, expresó.
La diputada subrayó que el reconocimiento constitucional del pueblo akateko constituye un acto de justicia identitaria, al corregir una exclusión que dejó fuera del marco legal a una comunidad con presencia histórica, territorial y cultural en Chiapas.
Recordó que, hasta ahora, la Constitución estatal reconocía únicamente a doce pueblos indígenas, pese a que el pueblo akateko mantiene comunidades asentadas en La Trinitaria, Frontera Comalapa y Comitán, forma parte del tronco del mundo maya y conserva una lengua milenaria con memoria ancestral.
“¿Qué es Chiapas sin la totalidad de sus pueblos? Sería como un río sin alguno de sus afluentes, como un mosaico al que le falta una tesela esencial”, señaló.
Sánchez Cruz advirtió que la omisión constitucional no fue solo simbólica, sino que generó consecuencias concretas de desigualdad, entre ellas el acceso limitado a educación bilingüe, la exclusión de programas de desarrollo con identidad cultural y una menor incidencia en la planeación del propio futuro comunitario.
“El pueblo akateko no es un grupo ajeno ni un invitado en Chiapas. Sus más de 2 mil 751 hablantes, su cultura viva y resistente, dan cuenta de una presencia que antecede a cualquier ordenamiento legal. No vinieron de fuera; siempre han estado aquí”, afirmó.
La legisladora sostuvo que la chiapanequidad, como proyecto político y cultural del estado, no puede construirse desde la exclusión, sino desde el reconocimiento pleno de todas las identidades que lo conforman.
“Debe ser una casa grande donde todos quepan, donde todos sean nombrados, donde todos tengan un lugar en la ley y en el corazón de la patria chiapaneca”, añadió.
Con esta reforma, el Congreso abre la puerta a la participación plena del pueblo akateko en la vida política, social y cultural de Chiapas, fortaleciendo la unidad desde el respeto a la diversidad.
Antes de concluir su intervención, Sánchez Cruz lanzó un mensaje directo al pleno:
“El pueblo akateko nos está mirando. La historia nos está mirando. No les demos la espalda. Demos este paso valiente hacia un Chiapas con más humanismo, unido en su diversidad y fuerte en su reconocimiento mutuo”.








