Un equipo de investigadoras de la UNAM creó una prueba rápida basada en biosensores para identificar genotipos de alto riesgo del Virus del Papiloma Humano. La tecnología busca facilitar el diagnóstico temprano y ampliar el acceso a pruebas para mujeres
Un grupo de científicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrolló un biosensor capaz de detectar de manera temprana el Virus del Papiloma Humano (VPH), una herramienta que busca facilitar el acceso a pruebas de diagnóstico y reducir las barreras que enfrentan muchas mujeres para identificar esta infección.
El proyecto fue encabezado por la investigadora Tatiana Fiordelisio, jefa del Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia (LaNSBioDyT), quien explicó que el desarrollo es resultado de más de una década de investigación científica.
De acuerdo con la especialista, el laboratorio ha trabajado durante años en la creación de biosensores para diagnóstico médico, probando distintas moléculas y tecnologías hasta consolidar un sistema orientado a detectar el VPH por su impacto en la salud femenina.
Cómo funciona la prueba rápida
El biosensor se diseñó a partir de la experiencia del equipo en tecnologías de diagnóstico desarrolladas durante la pandemia de COVID-19.
La prueba permite identificar 10 genotipos de alto riesgo del VPH, incluidos los tipos 16 y 18, asociados con una mayor probabilidad de desarrollar cáncer cervicouterino.
El procedimiento está pensado para ser rápido y sencillo. Primero se toma una muestra con un pequeño cepillo similar a un hisopo. Posteriormente se coloca en un tubo con una solución líquida donde se realiza el análisis molecular mediante una técnica comparable a la reacción en cadena de la polimerasa (PCR).
En aproximadamente 30 minutos, el sistema arroja el resultado a través de indicadores de color: uno señala la presencia de cepas de alto riesgo y otro identifica variantes menos agresivas del virus.
Un diagnóstico más accesible
Las investigadoras señalan que el objetivo principal de esta tecnología es facilitar el acceso al diagnóstico temprano, especialmente para mujeres que enfrentan barreras sociales, económicas o geográficas para realizarse pruebas médicas.
Tatiana Fiordelisio explicó que el diseño del biosensor también busca reducir los tabúes asociados con los exámenes ginecológicos tradicionales, ya que el sistema permitiría la autotoma de muestras, lo que haría el proceso más rápido, privado y accesible.
La especialista indicó que muchas mujeres no se realizan pruebas de detección del VPH debido a factores culturales, falta de acceso a servicios médicos o estigmas relacionados con este tipo de estudios.
Próximos pasos del proyecto
El desarrollo cuenta con la participación de más de 60 profesionales y ya posee una patente.
Actualmente el equipo trabaja en la generación de datos de validación que serán presentados ante organismos reguladores como la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) en México, la Food and Drug Administration (FDA) en Estados Unidos y agencias regulatorias europeas.
Si obtiene las aprobaciones necesarias, el biosensor podría ampliar las estrategias de detección temprana del VPH y facilitar la aplicación de pruebas rápidas en distintos entornos de salud.
Las investigadoras destacan que este proyecto también refleja una tendencia creciente en la tecnología médica: cuando más mujeres participan en el diseño de herramientas de salud, las soluciones suelen adaptarse mejor a las necesidades de las pacientes.








