Autoridades eclesiásticas y estatales formalizan el inicio de un conjunto religioso de visión internacional que busca aliviar la saturación de visitantes en Tuxtla Gutiérrez
Primer Plano Magazine / Noé Juan Farrera Garzón
Con la bendición y colocación de la primera piedra de la capilla dedicada a María Desatadora de Nudos, se dio inicio formal a la expansión del complejo del Glorioso Cristo de Chiapas (Cristo de Copoya) este 8 de abril de 2026. Este hito arquitectónico y espiritual, celebrado en la Arquidiócesis de Tuxtla, representa el primer paso de un proyecto integral diseñado para transformar la experiencia de fe en la región.
El acto contó con la presencia de Mons. José Francisco González González, III Arzobispo de Tuxtla, y Dulce Rodríguez Ovando, secretaria general de Gobierno del Estado de Chiapas, Bajo la rectoría del Pbro. Rogelio García Cruz, el nuevo templo busca resolver el problema del exceso de visitantes que actualmente limita el desarrollo del santuario original. La capilla ha sido diseñada por el arquitecto Jaime Latapí López como un edificio vertical que contará con una capacidad para 400 personas y vistas estratégicas hacia la barranca.
El diseño de la capilla María Desatadora de Nudos es parte de un conjunto de edificios independientes que integrarán espacios de luz y estaciones que representan la resurrección. Bajo el lema «María Desatadora de Nudos, transforma mis nudos en bendiciones», el santuario se perfila como un espacio de sanación y paz. Al estar ubicado en un punto geográfico elevado y alejado de la barranca, el proyecto garantiza la seguridad y permanencia de los fieles, consolidando un legado de fe que, según los organizadores, aspira a ser conocido por toda la humanidad.








