Entre el Fuego Nuevo y el árbol de Chobok’: así se celebra la Semana Santa en Venustiano Carranza

Rituales indígenas y simbolismo católico convergen en una de las celebraciones más místicas de Chiapas, donde identidad, memoria y fe dialogan en cada ceremonia

Primer Plano Magazine / Noé Juan Farrera Garzón

En el corazón de Venustiano Carranza, municipio chiapaneco que en la época colonial fue conocido como San Bartolomé de los Llanos, la Semana Santa no solo es una conmemoración cristiana: es un profundo ejercicio de identidad, memoria y resistencia cultural.

Aquí, las tradiciones ancestrales de raíz indígena se entrelazan con el simbolismo católico para dar forma a una de las celebraciones más singulares y místicas del estado.

El inicio de esta temporada sagrada, está marcado por el corte del árbol de Chobok’, un acto que rebasa lo ceremonial y se convierte en un ritual de diálogo con la naturaleza. Los “Principales” de la comunidad, autoridades tradicionales encargadas de dirigir las actividades, eligen cuidadosamente el árbol que será utilizado ese año.

Antes de su tala, se le pide permiso y perdón, reconociendo su espíritu y su importancia dentro del equilibrio comunitario. Posteriormente, los pobladores lo cortan y lo trasladan en procesión hasta la iglesia de Iglesia de San Bartolomé.

Una vez marcado con una cruz, el árbol se transforma en Xutax o Xutaxetik, representación local de Judas Iscariote, pero con un significado mucho más complejo que el personaje bíblico tradicional. En la cosmovisión popular, se le introduce un “Ch’ul El” o alma, convirtiéndolo en una entidad con voluntad propia, capaz de comunicarse a través de sueños o movimientos. Para muchos habitantes, Xutax no es solo una figura simbólica: es una presencia viva que puede bendecir o castigar.

La velación de Xutax constituye uno de los momentos más intensos. En una casa adornada con velas, pan y café, el pueblo se reúne en un ambiente de recogimiento. El misterio se acentúa durante el “Ch’ul Ik’ Pulam”, la ceremonia de las sagradas tinieblas, cuando se cree que predominan fuerzas oscuras como los diablos, los judíos o el Sombrerón. Más tarde, antes de la medianoche, la imagen es trasladada a la iglesia, donde será colgada en un acto cargado de simbolismo.

El Jueves Santo continúan los preparativos con la elaboración de los ramilletes conocidos como “Ch’ul Poko’ Nichim”, que adornan el altar principal. Por la tarde, la procesión del encarcelamiento de Jesús recorre las calles, encabezada por el Centurión y custodiada por los Cucuruchos hasta la iglesia del Señor del Pozo. Ese mismo día se realiza la tradicional visita de las siete iglesias, donde los fieles dejan flores de “Ch’ul P’ejel Nichim” o flor de mayo, encienden velas y elevan plegarias por la salud.

El Viernes Santo destaca la procesión del Jesús de Nazareno, una antigua imagen de origen guatemalteco, de tono oscuro, cargada por la hermandad del mismo nombre en una muestra de fe que ha trascendido generaciones. El Sábado Santo se lleva a cabo la Procesión de la Dolorosa, de ida y vuelta entre la iglesia de San Bartolomé y la del Señor del Pozo, culminando con el desmontaje del Monte Calvario y del árbol de Chobok’. El chicoteo de los miembros de la hermandad, frente al Nazareno, simboliza penitencia y renovación espiritual.

Dentro de este profundo sincretismo cultural también se celebra la Gloria y el ritual del Fuego Nuevo, ceremonia que evoca simultáneamente el origen del Sol y la Luna y la resurrección de Cristo, dejando en evidencia la resistencia y permanencia de la cosmovisión prehispánica frente a la evangelización española.

Visitar Venustiano Carranza en Semana Santa es adentrarse y conocer un universo donde la fe católica y las raíces ancestrales dialogan con naturalidad. Es una experiencia de turismo cultural y espiritual que invita al respeto, la observación consciente y la comprensión de una comunidad que mantiene vivo su legado. Aquí, cada procesión, cada flor y cada vela encendida narran una historia que conecta el pasado con el presente en un mismo acto de devoción colectiva.

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