Frontera sur: se triplican «puntos ciegos»

En la última década, los puntos sin control gubernamental en la frontera sur de México aumentaron a 300, facilitando el tráfico de drogas, migrantes y mercancías ilegales

Aquínoticias Staff

En la última década, los llamados “puntos ciegos” en la frontera sur de México se han triplicado, alcanzando un total de 300, según información proporcionada por los gobiernos de Belice y Guatemala. Estos puntos, que abarcan los mil 240 kilómetros de frontera compartida con México, son utilizados por el crimen organizado para el tráfico de drogas y migrantes hacia Estados Unidos, así como para el contrabando de mercancías y precursores químicos.

La presencia de cárteles mexicanos en Chiapas ha exacerbado el problema. Estos grupos compiten por el control de las rutas de tráfico de personas y drogas provenientes de Centro y Sudamérica. Según Helver Belteton, exjefe de la subdirección general de análisis e información antinarcóticos de la Policía Nacional Civil de Guatemala, del lado mexicano existen decenas de bodegas cerca de la frontera que sirven como puntos de distribución para el contrabando hacia Guatemala y Belice.

Los puntos ciegos incluyen cruces peatonales, vehiculares y acuáticos no controlados por las autoridades de los tres países. Belteton detalló que se han documentado incluso el uso de tirolesas sobre el río Suchiate para transportar migrantes y mercancías de manera irregular. “Diría que los puntos ciegos incluyen hasta métodos aéreos”, agregó.

Guatemala ha desplegado a su unidad de élite, los kaibiles, para intentar controlar estos pasos clandestinos. Este esfuerzo se intensificó tras la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien presionó a los países centroamericanos para frenar el flujo de drogas y migrantes hacia su país.

En la frontera con Belice, México ha reforzado la vigilancia con elementos de la Secretaría de la Defensa, la Marina y la Guardia Nacional, mientras que Belice ha desplegado a sus fuerzas militares. Aunque la migración irregular no es el principal problema en esta zona, el tráfico de drogas, mercancías y armas de fuego sigue siendo una preocupación mayor.

Javier Urbano, experto en migración y seguridad, señaló que la geografía de la frontera sur, caracterizada por selvas y vegetación densa, dificulta su control. “A diferencia de la frontera norte, donde domina el río Bravo y el desierto, la frontera sur es prácticamente una selva, lo que hace muy difícil la vigilancia policial”, afirmó.

Según el estudio La otra Frontera de México: Seguridad, migración y la crisis humanitaria en la línea con Centroamérica, elaborado por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, la baja densidad de población en los estados fronterizos del sur de México y Guatemala contribuye a la porosidad de la frontera. Menos del 5% de la población mexicana y el 20% de la guatemalteca viven en estas zonas, lo que facilita la operación del crimen organizado en áreas despobladas y de difícil acceso.

La falta de control en la frontera sur representa un desafío creciente para la seguridad regional y subraya la necesidad de una cooperación internacional más efectiva para combatir el tráfico ilícito y proteger a las comunidades fronterizas.

Con información de Diario del Sur

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