Expertos en ciberseguridad advierten que actuar en los primeros minutos puede marcar la diferencia entre un susto digital y la pérdida de datos o dinero
El hackeo de cuentas personales ya no es un escenario remoto. Desde WhatsApp, Instagram y Facebook hasta servicios bancarios, YouTube o Spotify, cualquier usuario puede convertirse en víctima de un ataque digital. En estos casos, el tiempo es un factor determinante.
ESET, compañía especializada en detección proactiva de amenazas, advierte que los primeros 15 minutos son clave para contener el daño.
“Un hackeo de una cuenta funciona como un proceso: tiene etapas. Entonces, accionar rápido es clave, ya que el ataque podría quedar en la nada, o tener un impacto mínimo. Es decir, marca la diferencia entre que todo quede en una anécdota, o la pérdida de datos sensibles y dinero”, explicó Mario Micucci, Investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.
Minuto 0–2: cortar la conexión
La primera acción debe ser desconectar el dispositivo de Internet, tanto Wi-Fi como datos móviles. Si la cuenta comprometida es una red social, correo o banco, se recomienda cerrar sesión en todos los dispositivos.
En este punto, no se deben borrar archivos o mensajes, ya que podrían servir como evidencia para entender cómo ocurrió el ataque.
Minuto 3–6: cambiar contraseñas
Desde un dispositivo seguro, se debe modificar la contraseña por una clave robusta y única. Además, activar el doble factor de autenticación (2FA) es fundamental.
Si la plataforma lo permite, conviene cerrar todas las sesiones activas y revocar accesos a aplicaciones conectadas.
Minuto 7–10: revisar el alcance
Si se reutilizaban contraseñas, deben actualizarse de inmediato en otros servicios. También es importante revisar:
- Cambios en datos de contacto
- Mensajes enviados sin autorización
- Movimientos financieros sospechosos
- Historial de accesos recientes
El correo electrónico es especialmente crítico, ya que suele ser la puerta de recuperación de otras cuentas. Si el atacante controla el email, puede retomar el acceso al resto de los servicios.
Minuto 11–13: escanear el dispositivo
Realizar un análisis de seguridad completo, eliminar software desconocido y actualizar sistema operativo y aplicaciones ayuda a cerrar posibles puertas abiertas por malware o extensiones maliciosas.
Minuto 14–15: alertar y reportar
Avisar a contactos es crucial, ya que el atacante podría intentar estafarlos. También se debe reportar el incidente a la plataforma afectada.
En caso de servicios financieros, contactar de inmediato a la institución para bloquear operaciones y monitorear movimientos.
Más allá del incidente: cómo reducir riesgos
ESET recomienda prácticas básicas pero efectivas:
- Activar siempre el doble factor de autenticación
- Usar contraseñas fuertes y únicas
- Mantener software actualizado
- Identificar correos de phishing
- Instalar una solución de seguridad confiable
“Frente a un hackeo, los primeros enemigos suelen ser el pánico y la ansiedad. Por eso, contar con un plan de acción permite tomar mejores decisiones. Actuar rápido puede marcar la diferencia entre un incidente aislado y un problema con consecuencias más graves”, concluyó Micucci.
La ciberseguridad, insisten los especialistas, no se trata solo de reaccionar cuando algo falla, sino de adoptar hábitos que reduzcan la exposición diaria.








