“Mátame, amor”, un filme sobre la depresión posparto
“Mátame, amor”, es un filme dirigido por la escocesa Lynne Ramsay; una adaptación de la novela con el mismo nombre de la argentina Ariana Harwicz; la cual nos adentra en la mente de una mujer con depresión posparto, en donde queda claro que ser madre implica cuidar de alguien que en todo momento está en riesgo olvidándose de uno mismo.
La película protagonizada por Jennifer Lawrence y Robert Pattinson, nos cuenta la historia de una pareja que vive en una zona rural sin nada alrededor, perfecta para los juegos eróticos en donde sea y la convivencia en paz; pero todo esto termina cuando se embarazan y lo que era un idilio se convierte en locura.
En ese contexto, la cotidianidad del campo, las horas de soledad y el llanto del niño aunado a los ladridos constantes de un perro; nos provoca una inmersión al sentir de Grace, así como a sus visiones sin poder discernir entre lo irreal y lo tangible. Comprendiendo que el desinterés a su cuerpo de madre la lleva a convertirse en un animal que representa su instinto y deseo.
Es así, como este filme rompe con la maternidad romantizada y nos muestra una realidad que muchos no quieren observar, la depresión posparto afecta entre el 10 y el 20 % de las mujeres. Estadísticamente, el suicidio es la segunda causa de muerte entre las mujeres en el período posparto, provocando el 20% de las muertes durante el primer año después del nacimiento.
Al respecto, conversando con la Doctora Karla Valdés García, sobre la depresión posparto, comentó que “al parecer el contexto actual la está potencializando porque las mujeres cada vez tienen más carreras profesionales, metas fuera de su rol materno y exigencias en el sentido de que cuando son mamás tienen que cargar dobles y triples jornadas”.
Agregando que, aunado a lo mencionado anteriormente, existen temas corporales sobre ver cómo su cuerpo cambia (para muchas en un sentido negativo) y sentir ahora una mayor responsabilidad, aunado a veces a la generación de presiones sociales y familiares en torno a la maternidad. Todos estos elementos contextuales e históricos pueden estar generando una mayor prevalencia de la depresión posparto.
Finalmente, el filme lo explica perfectamente Rosario Castellanos en su poema “Se habla de Gabriel”. Les comparto un fragmento: “Como todos los huéspedes mi hijo me estorbaba / ocupando un lugar que era mi lugar, / existiendo a deshora, / haciéndome partir en dos cada bocado. // Fea, enferma, aburrida, / lo sentía crecer a mis expensas, / robarle su color a mi sangre, añadir / un peso y un volumen clandestinos / a mi modo de estar sobre la tierra”.








