Maguey comiteco gana terreno como eje ambiental y patrimonio protegido en Chiapas

Más allá del destilado que le dio fama, la planta aparece hoy en la discusión pública como una aliada para conservar humedad, contener erosión y articular una ruta regional entre producción, academia y turismo

AquíNoticias Staff

El maguey comiteco dejó de ser visto sólo como la base de una bebida tradicional. En una ponencia dedicada a su valor territorial, la maestra Luz María Culebro Rodríguez lo colocó como una herramienta biológica estratégica frente al desgaste de la Meseta Comiteco Tojolabal, al sostener que su aprovechamiento puede ayudar a la recuperación de cuencas y a la adaptación regional ante el cambio climático.

El planteamiento no es menor. Los agaves forman parte de las plantas con metabolismo CAM, una especialización fisiológica que les permite fijar carbono con una pérdida mínima de agua, lo que explica su desempeño en ambientes de alta temperatura y baja humedad. En ese grupo se encuentra Agave americana, la especie reconocida en la declaración oficial del comiteco.

A esa capacidad se suma otro factor clave para la restauración de suelos. Estudios sobre sistemas agrícolas tradicionales con agaves documentan que especies como Agave americana son empleadas por sus amplias raíces para prevenir la erosión y almacenar humedad, lo que fortalece la lectura del maguey como una planta útil no sólo en el plano productivo, sino también en el ecológico.

Desde esa perspectiva, Culebro Rodríguez subrayó que el sistema radicular del maguey funciona como anclaje en terrenos frágiles, mientras sus pencas ayudan a regular el paso del agua hacia el subsuelo. La tesis de fondo es clara: en una región golpeada por degradación y presión hídrica, el maguey puede convertirse en una pieza de contención y equilibrio ambiental.

Ese valor territorial ya alcanzó una dimensión jurídica. La Declaración de Protección de la Indicación Geográfica “Comiteco de Comitán, Chiapas” fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 6 de octubre de 2025. El documento reconoce al comiteco como una bebida espirituosa elaborada a partir del maguey comiteco (Agave americana L.) y azúcares de caña, y delimita como zona geográfica protegida a la Meseta Comiteca Tojolabal.

La protección comprende a los municipios de Comitán de Domínguez, Las Margaritas, La Independencia, La Trinitaria, Tzimol, Socoltenango, Las Rosas, Chanal y Amatenango del Valle, donde el cultivo y aprovechamiento del maguey se enlazan con identidad territorial, producción y memoria regional.

En ese contexto, durante la ponencia también se llamó a construir un clúster territorial que articule a productores, academia y sector turístico. La apuesta no se plantea sólo como una estrategia económica, sino como una respuesta de largo plazo para sostener biodiversidad, proteger suelos y dar viabilidad a una planta que ya fue reconocida legalmente como parte de un patrimonio vinculado a su territorio.

Es una necesidad ecológica primordial”, señaló la experta al insistir en que el maguey comiteco debe ser entendido como un “tesoro” y como parte de la historia de los “guardianes del maguey”. En ese argumento converge la dimensión productiva con otra más profunda: la de una planta que, en Chiapas, no sólo da origen a un destilado, sino que también puede ayudar a sostener el suelo, el agua y el paisaje.

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