México mantiene ayuda a Cuba mientras EE. UU. aprieta por el petróleo

El Gobierno mexicano enviará alimentos y productos básicos a Cuba como ayuda humanitaria, mientras mantiene suspendidos los cargamentos de crudo y abre una negociación diplomática con Washington en medio de presiones comerciales

AquíNoticias Staff

México optó por separar la ayuda humanitaria del conflicto energético con Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que esta semana saldrá rumbo a Cuba un cargamento de alimentos, enseres y productos básicos, administrado por la Secretaría de Marina, al tiempo que los envíos de petróleo permanecen suspendidos.

Esta semana estamos planeando una ayuda humanitaria a Cuba… en lo que resolvemos de manera diplomática todo lo que tenga que ver con el envío de petróleo por razones humanitarias”, declaró Sheinbaum durante una gira por Sonora. El mensaje fue claro: la ayuda alimentaria sigue; el crudo, por ahora, no.

El contexto es de presión directa desde Washington. La Administración del presidente Donald Trump publicó un decreto que impone aranceles a países que entreguen petróleo a Cuba, una medida que se interpretó como advertencia tras la intervención estadounidense en Venezuela. México, que desde 2024 se convirtió en uno de los principales proveedores de hidrocarburos de la isla, detuvo los cargamentos a mediados de enero.

Horas antes del decreto, Trump y Sheinbaum sostuvieron una llamada telefónica sobre la revisión del TMEC. La presidenta negó que el tema petrolero se hubiera tratado en esa conversación. Trump, en cambio, afirmó públicamente que pidió a México frenar los envíos. Sheinbaum respondió con una precisión diplomática: “No hablamos nunca con el presidente Trump del petróleo que se envía a Cuba”. Según explicó, el asunto sí fue abordado por el canciller Juan Ramón de la Fuente con el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio.

La presidenta recordó que México envía petróleo a Cuba desde 1993 y que, en años recientes, los cargamentos crecieron de forma significativa. Distingue dos vías: ayuda humanitaria y contratos comerciales de Pemex con el Gobierno cubano. Los datos disponibles apuntan a que México cubría alrededor de 17 mil barriles diarios, cerca de una quinta parte de las necesidades de la isla.

Sheinbaum advirtió que la prohibición estadounidense puede agravar la crisis que vive Cuba y reiteró que su Gobierno buscará mecanismos para seguir ayudando ante la escasez que enfrenta la población. La decisión de enviar alimentos, mientras se negocia el petróleo, abre un equilibrio delicado: sostener una política exterior de solidaridad sin escalar un choque comercial con el principal socio de México.

En los hechos, México mueve fichas. El petróleo espera; la comida avanza. Y la diplomacia intenta ganar tiempo en un tablero donde la presión no es retórica, sino arancelaria.

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