La ayuda mexicana a Cuba reabre el debate: solidaridad internacional frente a prioridades, mientras Sheinbaum defiende apoyo humanitario y busca reanudar envíos energéticos bajo presión diplomática de Estados Unidos
AquíNoticias Staff
Apenas horas después de que partieran rumbo a Cuba dos buques de la Armada mexicana con 814 toneladas de víveres, la presidenta Claudia Sheinbaum prometió este lunes que esos cargamentos no serán los últimos y que México seguirá apoyando “del que haga falta” al pueblo cubano, en medio de una **crisis energética y humanitaria agravada por sanciones de Estados Unidos”.
En su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum calificó el decreto estadounidense que amenaza con aranceles a países que exporten petróleo a Cuba como “muy injusto” y afirmó que su gobierno continuará las acciones diplomáticas necesarias para recuperar el envío de crudo. El objetivo declarado es no permitir que el pueblo cubano sea “ahorcado de esa manera” por medidas externas.
Por el momento, México solo ha podido enviar ayuda alimentaria e insumos solicitados por la embajada de Cuba en México, un gesto que fue agradecido públicamente por el presidente cubano Miguel Díaz-Canel en sus redes sociales. “Gracias, México. Por la solidaridad, el afecto…”, escribió Díaz-Canel, según reportes de medios.
La isla caribeña ha advertido que su principal necesidad sigue siendo el petróleo ante una aguda escasez de combustible que ya ha impactado servicios esenciales. Autoridades cubanas han informado a aerolíneas internacionales que no podrán abastecer combustible para vuelos hasta por lo menos el 11 de marzo, lo que afecta la conectividad y el turismo, vital para ingresos económicos.
Sheinbaum aseguró que esa situación no afectará a las aerolíneas mexicanas, pero subrayó la gravedad de la escasez para los cubanos, al señalar que hospitales, escuelas y servicios básicos están en riesgo si no se reanuda el suministro energético.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México trabaja con diplomáticos cubanos y terceros países para explorar vías que permitan retomar los envíos de petróleo sin enfrentar sanciones de Estados Unidos. Esta postura coloca a México en una delicada encrucijada diplomática: mantener la solidaridad frente a la presión internacional, sin desatar una disputa mayor con Washington.
En el contexto de la crisis, las tensiones entre Cuba y Estados Unidos se han profundizado tras una orden ejecutiva de Washington que permitiría imponer aranceles a países que suministren petróleo a la isla, parte de una estrategia para restringir el acceso al crudo como palanca de presión.
El envío de víveres mexicanos simboliza un compromiso continuado, pero también subraya la dificultad de un país vecino para equilibrar la solidaridad regional con las complejidades de la relación bilateral con su principal socio comercial y geopolítico.








