Los cambios incluyen la permanencia de los legisladores plurinominales y un recorte moderado al financiamiento de partidos. Sin el aval de los aliados, el proyecto no avanzará en el Senado
AquíNoticias Staff
La reforma electoral que impulsa Morena dejó de ser un ejercicio técnico para convertirse en una prueba de cohesión política. La negativa inicial del Partido Verde Ecologista de México y del Partido del Trabajo a cambios que impactaban su representación y financiamiento forzó una revisión del proyecto para evitar una ruptura legislativa rumbo a 2027.
De acuerdo con información de El Universal, liderazgos de Morena como Ricardo Monreal y Adán Augusto López informaron a Palacio Nacional sobre los avances de las conversaciones con los partidos aliados. El resultado: dos ajustes sustantivos para mantener la coalición.
Primero, sobreviven los plurinominales. La nueva propuesta ya no elimina a los 32 senadores de representación proporcional y mantiene a los 200 diputados plurinominales; en contraste, reduce los de mayoría relativa de 300 a 200. Segundo, el recorte al financiamiento se “suaviza”: pasa de un planteamiento del 50% a uno del 25%.
La interlocución política se trasladó a la Secretaría de Gobernación. Ahí, la titular Rosa Icela Rodríguez encabezó un encuentro con la dirigencia del PVEM —Karen Castrejón, Carlos Puente y Manuel Velasco Coello— para reiterar que la figura de las plurinominales no será eliminada.
Tras la reunión, la presidenta del PVEM precisó que aún no existe un texto final ni un calendario de envío del proyecto:
“Fue una buena charla en la que vimos temas legislativos. Uno de los puntos principales fue el tema de la reforma electoral, pero en la cual ni siquiera hay una redacción, ni tampoco un periodo en el que se pretende enviar. Conoceremos nosotros de primera mano los puntos que tratará”, declaró Castrejón, según El Universal.
Desde el Senado, Manuel Velasco descartó un conflicto en la alianza, aunque subrayó la necesidad de equidad en el ajuste presupuestal:
“Si el planteamiento es que se reduzca la prerrogativa de manera equitativa para todos, pues no tendríamos problema… entonces hay que ver cómo viene la propuesta”.
En la Cámara de Diputados, Carlos Puente adelantó en entrevista con Grupo Fórmula que sostendrán una reunión con Pablo Gómez, titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, para conocer el estado del proyecto:
“Iremos a escuchar qué es lo que tiene esta comisión y ver cuál es la visión que ellos tienen… después tendría que venir la propuesta de redacción para un análisis más puntual”.
El PT también movió ficha. Su coordinador, Reginaldo Sandoval, celebró la apertura del diálogo y reafirmó el compromiso con la coalición y la Cuarta Transformación. Para institucionalizar la negociación, Gobernación instaló una mesa de trabajo con representantes del PT y el PVEM; por los petistas participan Alberto Anaya y Geovanna Bañuelos.
La advertencia final vino del Senado. La presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo Juárez, recordó que el proyecto aún no llega a la Cámara Alta porque los aliados deben otorgar su anuencia en los temas que afectan sus recursos:
“Se tienen que construir estos consensos… si no hay consenso, no va a poder proceder una reforma electoral”, sostuvo.
El episodio deja una lectura estratégica: la reforma no avanzará por imposición. En la aritmética de la coalición, ceder fue la condición para gobernar el proceso.








