La negociación entre partidos aliados se entrampó por el rechazo a eliminar plurinominales y recortar recursos de campaña, mientras Morena endurece su postura y la iniciativa sigue sin fecha clara de presentación
AquíNoticias Staff
Las tensiones al interior del bloque gobernante quedaron expuestas. Representantes del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) se levantaron de la mesa de diálogo tras rechazar de forma tajante dos ejes centrales de la iniciativa de reforma electoral: la eliminación de diputados y senadores plurinominales y el recorte de recursos públicos a las campañas políticas.
De acuerdo con Grupo Fórmula, el quiebre en la negociación ocurrió luego de que la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, se negara a mantener las figuras plurinominales y el esquema de financiamiento público a los partidos políticos, dos puntos que PT y PVEM consideran innegociables.
Pero la discrepancia no fue solo de fondo, sino también de forma. La periodista Leticia Robles de la Rosa informó que la dirigenta de Morena habría adoptado una actitud “muy agresiva” durante el intercambio, lo que elevó la tensión con los legisladores de los partidos aliados.
“Ella comenzó a criticar algunos puntos de la reforma. Cuando preguntaban ‘¿quién propuso esto?’ y les contestaban que era el documento de Pablo Gómez, ella respondía: ‘pues no estamos de acuerdo’”, relató la periodista, al describir el momento en que la negociación se empantanó.
Blindar elecciones del narco, el otro eje del debate
Horas antes, en conferencia de prensa, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, señaló que la reforma electoral “llegará cuando tenga que llegar”, pero lanzó una advertencia clara: cualquier modificación debería enfocarse en blindar los procesos electorales frente al crimen organizado.
“Llegará cuando tenga que llegar y en la Cámara de Diputados analizaremos, debatiremos y ojalá, por el bien de México, si hay que hacer alguna modificación sea para detener a los cárteles, al crimen organizado para que no metan las manos en las campañas”, afirmó.
Una reforma que no avanza
Pese a que la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que febrero sería el mes para presentar formalmente la propuesta de reforma electoral, el escenario actual apunta a un nuevo retraso. Las diferencias no solo persisten con la oposición, sino también con PT y PVEM, aliados clave de Morena en el Congreso.
La eliminación de plurinominales y el recorte a los recursos de campaña siguen siendo los puntos más conflictivos, al grado de fracturar momentáneamente el bloque oficialista. En ese contexto, la reforma electoral permanece sin redacción final y con un horizonte político cada vez más incierto.








