PVEM se desmarca de la reforma electoral de Sheinbaum y abre tensión en bloque oficialista

El aliado legislativo de Morena cuestiona financiamiento, eliminación del PREP y reglas de competencia rumbo a 2027

AquíNoticias Staff

La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta su primer obstáculo político antes de llegar al Congreso: el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), aliado clave de Morena, advirtió que difícilmente podría respaldarla en los términos planteados.

“Si la iniciativa se presentara como se expusieron las líneas generales, sería muy complicado para nosotros aprobarla”, declaró Arturo Escobar, coordinador nacional electoral del PVEM.

El mensaje no es menor. El Verde ha sido pieza estratégica en las mayorías legislativas del oficialismo. Su distanciamiento introduce un elemento de negociación que puede modificar el contenido final de la propuesta.

Financiamiento y equilibrio electoral

Uno de los puntos más sensibles para el PVEM es la reducción del 25% en el financiamiento a partidos políticos. Aunque el partido no se opone a disminuir recursos, argumenta que el recorte no corrige lo que considera una desigualdad estructural: Morena recibe el mayor monto de financiamiento público.

“El tema debe ser la igualdad de circunstancias”, señaló Escobar, quien insistió en que cualquier transición hacia voto directo y eliminación de listas debe partir de condiciones financieras equitativas.

Detrás del planteamiento hay una preocupación clara: que la reforma fortalezca aún más al partido mayoritario en un escenario rumbo a 2027.

PREP e INE: líneas rojas

El PVEM también rechazó la eventual eliminación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), calificándola como “una ocurrencia”.

El PREP ha sido un mecanismo de certidumbre electoral durante décadas. Cuestionarlo implica tocar uno de los instrumentos técnicos que han ayudado a legitimar procesos en contextos de alta polarización.

Además, el Verde expresó su desacuerdo con cualquier reducción presupuestal al Instituto Nacional Electoral (INE), incluso si eso implica recortes más severos al financiamiento partidista.

“Ni un solo peso queremos que se le quite al INE”, afirmó Escobar.

Aquí el mensaje político es claro: el árbitro electoral no debe debilitarse en un momento de transición institucional.

Un bloque que negocia

Aunque el PVEM no ha cerrado la puerta, su postura anticipa negociaciones intensas en el Congreso. Las declaraciones evidencian que el oficialismo no llega en bloque compacto a la discusión.

La reforma electoral no solo redefine reglas técnicas. También reconfigura incentivos políticos, distribución de poder y equilibrio competitivo.

Si el Verde sostiene su posición, Morena deberá optar entre ajustar la iniciativa o asumir el costo de un debate más fragmentado.

La discusión legislativa iniciará formalmente en los próximos días, pero el mensaje ya está sobre la mesa: incluso entre aliados, las reglas del juego importan.

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