Ruta del Café del Soconusco: historia viva del “Oro Verde” de Chiapas

Cafetales y haciendas que definen la identidad del sureste de México

Primer Plano Magazine / Noé Juan Farrera Garzón.

La Ruta del Café del Soconusco de Chiapas, al sureste de México, es mucho más que un recorrido turístico: es un viaje por la historia, la identidad y el corazón productivo, de una de las regiones más emblemáticas de esta entidad.

Entre selvas tropicales y montañas de clima templado, esta ruta nace del legado cafetalero que comenzó a consolidarse en el siglo XIX, cuando inmigrantes europeos —principalmente alemanes, franceses, ingleses— y estadounidenses, introdujeron técnicas modernas de cultivo y fundaron las primeras haciendas cafetaleras, transformando para siempre el paisaje y la vida social de la región.

Desde entonces, el café se convirtió en uno de los principales productos de exportación de Chiapas. Conocido como el “Oro Verde”, el café del Soconusco alcanzó prestigio internacional por su calidad, aroma y sabor, llegando a ser considerado un producto de lujo y símbolo de prosperidad. Las haciendas cafetaleras no solo funcionaron como centros productivos, sino como espacios de convivencia cultural y arquitectónica, donde las casonas coloniales se integraron armónicamente con los cafetales y la exuberante selva.

Hoy, la Ruta del Café rescata este legado histórico y lo transforma en una experiencia vivencial. Los visitantes pueden recorrer plantaciones, conocer el proceso completo del café —desde la siembra hasta la taza— e incluso participar en la cosecha de la cereza madura, como se le conoce a esta parte del proceso de crecimiento.

Varias fincas ofrecen hospedaje en antiguas casonas restauradas, combinando historia, arquitectura y naturaleza, mientras que la experiencia se complementa con senderismo, observación de aves, contacto con comunidades locales y degustaciones, que permiten apreciar las notas únicas del café chiapaneco.

El café del Soconusco es también un pilar económico y social. A lo largo del siglo XX, la caficultura enfrentó crisis de precios, plagas y cambios en la demanda global, lo que impulsó la organización de productores en cooperativas. Estas organizaciones han sido clave para la resiliencia del sector, al fortalecer el tejido social, promover prácticas sustentables y permitir que pequeños productores accedan a certificaciones de comercio justo y café orgánico. Actualmente, Chiapas es líder nacional en producción de café y uno de los principales exportadores del país.

De acuerdo a cifras oficiales, en 2025, el estado exportó alrededor de 213 millones de dólares, de los cuales el café representó aproximadamente 103 millones, consolidándose como el principal producto de exportación, con Estados Unidos como destino prioritario, seguido de mercados europeos y asiáticos.

En este mismo año, los precios históricos del café arábigo —impulsados por la reducción de oferta mundial— superaron los 100 pesos por kilogramo, beneficiando a miles de productores.

Más de 180 mil familias chiapanecas dependen directamente del café, que además de sustento económico es parte esencial de la narrativa cultural del estado, presente en ferias, tradiciones y símbolos regionales. Si bien persisten retos como la desigualdad, la concentración de tierras y la vulnerabilidad ante el cambio climático o de seguridad, el futuro del café en Chiapas apuesta por la sostenibilidad, los cafés de especialidad y el turismo rural como alternativas de desarrollo.

Así, la Ruta del Café del Soconusco se consolida como una experiencia que une pasado y presente, tradición y modernidad, invitando a descubrir que en Chiapas el café no es solo un cultivo, sino una herencia viva que sigue dando identidad, empleo y orgullo a toda una región.
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