La presidenta explicó que el aterrizaje del Hércules C-130 fue autorizado por la Defensa para tareas de capacitación, sin ingreso de tropas extranjeras y sin requerir aval del Senado de la República
AquíNoticias Staff
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el aterrizaje del avión militar Hércules C-130 de Estados Unidos en el Aeropuerto Internacional de Toluca no requería autorización del Senado de la República, al no tratarse del ingreso de tropas extranjeras al país.
Durante su conferencia matutina de este domingo 19 de enero de 2026, la mandataria explicó que el arribo de la aeronave fue parte de una autorización otorgada desde octubre del año pasado y vinculada a un proceso de capacitación. “No venían tropas de Estados Unidos”, subrayó.
Sheinbaum detalló que el avión cumplía con tareas logísticas habituales y que este tipo de aeronaves militares estadounidenses “ya han entrado en otras ocasiones”; la diferencia, puntualizó, fue que en esta ocasión aterrizó en Toluca y no en una base aérea militar.
Cuestionada sobre la razón por la cual el Hércules C-130 no descendió en la base aérea de Santa Lucía, en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), la presidenta reconoció que, en efecto, existe la condición de que este tipo de aeronaves aterricen en instalaciones militares, aunque en este caso se autorizó su llegada a Toluca por la Secretaría de la Defensa Nacional.
La presidenta explicó que en dicho vuelo viajó personal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) con destino a Estados Unidos para recibir capacitación por parte del Comando Norte. Precisó que este equipo permanecerá un mes en ese país y regresará a México en una aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana.
Sheinbaum aclaró que cuando se trata del ingreso de tropas estadounidenses a territorio nacional, entonces sí corresponde al Senado de la República autorizar su presencia. En ese contexto, adelantó que está pendiente la autorización legislativa para la visita de una comitiva de la Guardia Costera de Estados Unidos, prevista para febrero de 2026, al inicio del periodo ordinario de sesiones.
“Lo que estaría mal sería que aterrizara un avión sin avisar o que sobrevolara sin tener ninguna información (…) En este caso estaba avisado, estaba autorizado y aterrizó”, afirmó.
Sobre la alerta emitida por la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), relacionada con una “situación potencialmente peligrosa” en el espacio aéreo del Pacífico, la presidenta informó que las secretarías de Relaciones Exteriores y de la Defensa Nacional fueron notificadas de inmediato para verificar si existía algún sobrevuelo en territorio mexicano.
Indicó que, aunque inicialmente se recibió confirmación telefónica de que no había afectación al espacio aéreo nacional, el gobierno mexicano esperó la certeza por escrito antes de emitir un comunicado oficial. Subrayó que la alerta no implicó restricciones operativas para aerolíneas mexicanas.
La alerta de la FAA, con vigencia de 60 días, recomienda a aerolíneas y pilotos extremar precauciones al operar en zonas marítimas del océano Pacífico, incluyendo regiones de información de vuelo en el Golfo de California, México, Centroamérica, Panamá, Bogotá y Guayaquil.








