En una llamada de 15 minutos, la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a cerrar la puerta a cualquier incursión militar de Estados Unidos en México. Acepta cooperación en inteligencia y diálogo permanente, pero coloca la soberanía y la integridad territorial como límites no negociables
AquíNoticias Staff
Ante los recientes amagos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para impulsar una incursión militar contra cárteles mexicanos, la presidenta Claudia Sheinbaum fue categórica: “Eso no está sobre la mesa”. La afirmación llegó tras una llamada telefónica de alrededor de 15 minutos, sostenida “ayer temprano”, en la que el tema volvió a aparecer.
En la conferencia matutina, la mandataria relató que el magnate insistió en ofrecer el envío de tropas para combatir al crimen organizado. La respuesta fue nuevamente negativa. “Él nos insistió en que, si nosotros lo pedíamos, ellos podían ayudar en otros temas. Le dijimos que hasta ahora vamos muy bien, no es necesario. Además, está la soberanía de México y la integridad territorial… Puede haber información que ellos nos den en inteligencia, que se trabaja conjuntamente, pero en México operamos nosotros, no opera nadie más”, recalcó.
Sheinbaum calificó el intercambio como “amable” y respetuoso, y aseguró que ambos gobiernos refrendaron su compromiso de colaboración en seguridad. Descartó visitas próximas —ni a Washington ni a México—, aunque confirmó que habrá una nueva llamada para atender asuntos pendientes en comercio y trato a paisanos.
La Presidenta explicó que buscó esta conversación —la decimoquinta entre ambos— ante el interés reiterado del republicano por ampliar la participación estadounidense en seguridad. “En estas condiciones siempre es mejor buscar un diálogo… es mejor hablar por teléfono”, dijo, subrayando el antecedente de trabajo conjunto.
—¿Quedó descartada una acción militar? —se le preguntó.
—Sí —respondió.
Sheinbaum añadió que el jefe de la Casa Blanca reconoció avances de México en el combate al crimen durante el último año, aunque consideró que “se puede hacer más”. “Y sí, en efecto podemos hacer mucho más, pero vamos trabajando”, puntualizó.
En la agenda bilateral, adelantó que el 22 o 23 de enero se celebrará en Estados Unidos una nueva reunión de la comisión derivada del entendimiento en seguridad, ratificado en septiembre pasado durante la visita del secretario de Estado Marco Rubio.
Durante la llamada, Sheinbaum estuvo acompañada por el canciller Juan Ramón de la Fuente, el titular de Seguridad Omar García Harfuch y el subsecretario para América del Norte Roberto Velasco. Confirmó también la presencia en Palacio Nacional del embajador estadounidense Ronald Johnson, sin participar en la llamada.
La mandataria rechazó además el uso del concepto “narcoterrorismo” para los grupos criminales. “No estamos de acuerdo… La delincuencia organizada no puede catalogarse como terrorismo; (el concepto) tiene que ver directamente con acciones contra el gobierno… No está en el marco de nuestra legislación llamarle así”, afirmó, y negó que esa etiqueta habilite una intervención extranjera.
En materia de resultados, destacó cifras oficiales de Washington: reducción en incautaciones de fentanilo en la frontera y una disminución de 43% en muertes por sobredosis en Estados Unidos, atribuible en parte a acciones del gobierno mexicano. Para Sheinbaum, la clave es sostener una relación de respeto y colaboración, incluso en escenarios de tensión: “Y si es necesario llamar a una movilización a algo, lo vamos a hacer”, aclaró, no de tipo militar.
Antes, en redes sociales, resumió el tono del intercambio: “Tuvimos una muy buena conversación… Hablamos de distintos temas, incluyendo la seguridad con respeto a nuestras soberanías, la disminución del tráfico de drogas, el comercio y las inversiones”.








