Toniná reabre y devuelve a Ocosingo un símbolo de identidad y memoria maya

La reapertura de la Ciudad de Conocimiento Toniná devuelve al acceso público uno de los sitios mayas más emblemáticos de Chiapas y reactiva el debate sobre patrimonio, comunidad y desarrollo cultural

AquíNoticias Staff

La zona arqueológica de Toniná volverá a abrir sus puertas al público a partir del 21 de marzo, tras un proceso de recuperación encabezado por autoridades federales y estatales. El acto oficial fue encabezado por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y la asesora de la Presidencia de la República, Jesusa Rodríguez Ramírez, en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Toniná, ubicada en el municipio de Ocosingo, es considerada una de las ciudades mayas más imponentes por su arquitectura vertical y su complejidad histórica. Más que un atractivo turístico, es un referente de identidad para las comunidades indígenas y mestizas de la región.

Durante la ceremonia, Ramírez Aguilar expresó que “esta ciudad cultural es suya”, al dirigirse al pueblo de Ocosingo. La reapertura, dijo, cumple el compromiso de restituir el acceso a un espacio que pertenece a Chiapas, a México y al mundo.

Por su parte, Jesusa Rodríguez afirmó: “Hoy vuelve a triunfar la luz y el patrimonio regresa a las manos del pueblo al que pertenece, las comunidades indígenas de Chiapas”. En su intervención, subrayó la importancia de que los bienes culturales no permanezcan cerrados ni restringidos.

El director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Joel Omar Vázquez Herrera, sostuvo que la reapertura representa un acto de reivindicación cultural y reiteró el compromiso de garantizar la conservación del sitio.

Más allá del protocolo, la reapertura de Toniná toca una fibra social profunda. Para Ocosingo, significa recuperar un espacio que articula memoria, turismo y economía local. Para Chiapas, implica reactivar un símbolo de su herencia maya en un momento donde el patrimonio cultural ocupa un lugar central en el discurso público.

El anuncio de mejoras en caminos y áreas de acceso, así como el impulso a proyectos turísticos con enfoque de responsabilidad social, apunta a que la reapertura no sea solo simbólica. El desafío será garantizar que el flujo de visitantes se traduzca en beneficios reales para las comunidades y en protección efectiva del sitio arqueológico.

Toniná no es únicamente piedra antigua ni vestigio arqueológico. Es relato, cosmovisión y continuidad histórica. Su reapertura representa una oportunidad para que el patrimonio cultural se viva no solo como atractivo turístico, sino como elemento de identidad compartida.

La celebración del 21 de marzo marcará un nuevo capítulo para la Ciudad de Conocimiento. La tarea, a partir de entonces, será sostener su conservación y asegurar que su legado siga siendo puente entre pasado y presente.

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