El evento internacional reunirá a productores, académicos e instituciones para impulsar innovación, transferencia tecnológica y comercialización del café en Chiapas
AquíNoticias Staff
La Universidad Autónoma de Chiapas realizará el próximo 23 de marzo el Segundo Encuentro Internacional de Producción Sostenible México-Colombia, organizado a través de la Licenciatura en Caficultura, con sedes en el Centro Estatal de Innovación y Transferencia de Tecnología para el Desarrollo de la Caficultura Chiapaneca “City Café”, parcelas productoras en Berriozábal y el auditorio Los Constituyentes en Tuxtla Gutiérrez.
El encuentro busca generar un espacio de intercambio técnico y académico en torno a la producción sostenible del café, así como fortalecer la cooperación internacional entre México y Colombia en uno de los sectores agrícolas más relevantes para Chiapas.
El secretario académico de la UNACH, Florentino Pérez Pérez, señaló que el crecimiento de estos encuentros refleja el interés de productores, autoridades e instituciones por mejorar la producción del café y, con ello, las condiciones de vida de las familias que dependen de esta actividad.
Como parte de la agenda, el evento funcionará como antesala del 5º Encuentro de Productores y del 3er Festival del Café Región XIV Tulijá Tseltal Chol, que se llevará a cabo los días 24 y 25 de marzo en Chilón, con el objetivo de acercar herramientas de transferencia tecnológica, manejo sostenible y estrategias de comercialización a los cafeticultores de la región.
El coordinador de la Licenciatura en Caficultura, Víctor Manuel Aguilar Castillo, junto con la coordinadora del encuentro, Astrid Miceli Montesinos, destacaron que este tipo de espacios permiten consolidar alianzas interinstitucionales orientadas a la generación de conocimiento, la innovación y la transferencia tecnológica en beneficio del sector productivo.
En Chiapas, el café no sólo representa una actividad económica estratégica, sino también un componente central del patrimonio cultural y del tejido social de diversas comunidades. En ese contexto, la participación de instituciones educativas se perfila como un elemento clave para fortalecer capacidades productivas, promover prácticas sostenibles y acompañar técnicamente a los productores.








