YouTube Music pone límite a las letras y empuja a usuarios al modelo de pago

La plataforma comenzó a restringir el acceso gratuito a las letras de canciones, una función disponible desde 2020, y abre un nuevo frente de debate sobre hasta dónde pueden retroceder los servicios digitales sin perder usuarios

AquíNoticias Staff

YouTube se ha consolidado como una de las plataformas más visitadas diariamente en Internet, no solo para ver videos, sino también como un espacio para escuchar música, una práctica impulsada por el uso de YouTube Music. Sin embargo, la experiencia para los usuarios gratuitos está a punto de cambiar.

De acuerdo con reportes de Engadget, la plataforma comenzó a limitar el acceso a las letras completas de las canciones para quienes no cuentan con una suscripción de pago. Se trata de una función que desde 2020 había estado disponible de forma gratuita y que ahora pasará a formar parte del paquete premium.

El cambio no es inmediato ni absoluto. Según la información disponible, los usuarios gratuitos podrán consultar las letras completas solo en un número limitado de ocasiones —alrededor de cinco accesos— antes de que la función quede bloqueada de manera permanente. A partir de ese punto, el sistema mostrará únicamente fragmentos parciales de las letras, con el resto del contenido difuminado e inaccesible sin suscripción.

Al intentar usar la pestaña de letras, aparecerá un mensaje de advertencia que indicará cuántas visualizaciones restantes tiene el usuario antes de perder el acceso completo. El objetivo es claro: empujar al pago como vía para mantener una función que muchos consideran básica al momento de escuchar música.

Si bien YouTube Music compite directamente con otras plataformas de streaming y se ha posicionado como una alternativa a Spotify, la decisión ha generado ruido porque retira una prestación que ya estaba integrada en la experiencia gratuita. La suscripción ronda los 11 euros mensuales, precio que desbloquea no solo las letras, sino todas las funciones premium del servicio.

El antecedente más cercano es el de Spotify, que en su momento intentó restringir el acceso gratuito a las letras de las canciones. La reacción negativa de los usuarios obligó a la compañía a dar marcha atrás, y actualmente mantiene las letras disponibles para todos, reservando otras funciones adicionales para quienes pagan el servicio. El modelo fue defendido por su fundador y director ejecutivo, Daniel Ek, como parte de una estrategia para no erosionar la experiencia base.

Hasta ahora, YouTube no ha confirmado cuándo se implementará de forma definitiva esta restricción a nivel global. Sin embargo, el historial de pruebas realizadas desde septiembre y la reacción que generó una medida similar en otras plataformas abren la posibilidad de que la compañía reconsidere su decisión si el descontento de los usuarios se traduce en pérdida de audiencia.

El debate vuelve a poner sobre la mesa una pregunta recurrente en la economía digital: ¿hasta dónde puede una plataforma convertir en pago lo que antes era gratuito sin romper la relación con sus usuarios?

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