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Silvano Bautista Ibarias
Adelfo, liderazgo a la baja en la Sección 7 <br /> Silvano Bautista Ibarias

Adelfo, liderazgo a la baja en la Sección 7
Silvano Bautista Ibarias

El liderazgo es un conjunto de habilidades gerenciales o directivas que un individuo tiene para influir en la forma de ser de las personas o en un grupo de personas determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo, en el logro de metas y objetivos.

También se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo. El liderazgo debe de darse de forma eficaz y eficiente, sea éste personal, gerencial o institucional.

Sin embargo, ello no ocurre en el caso del secretario general de la Sección 7 del SNTE, Adelfo Alejandro Gómez, quien como los cangrejos ha tenido una actuación que lejos de sumar bonos, los ha mermado, los ha minimizado y de ello da cuenta la cada vez más mermada participación de maestros del llamado “Bloque Democrático” en sus recientes movilizaciones.

Se le reconoce que durante el pasado movimiento magisterial fue capaz de conjuntar en una sola marcha, la del 15 de septiembre a 35 mil maestros en la capital del estado porque la lucha de los maestros estaba en su punto álgido y la Reforma Educativa arrasó parejo, “charros” y “democráticos”, afecto por igual a ambos grupos. Sin embargo, su falta de una estrategia clara que definiera el rumbo del movimiento del magisterio termino por llevarlo a derroteros nada agradables para su gestión.

No en balde el último día del plantón, al término de la conferencia de prensa tuvo que salir escoltado por sus incondicionales ante los calificativos de “traidor” y “vendido” que muchos maestros le profirieron.

Y es que el líder de la Sección 7 y sus incondicionales, Pedro Gómez Bahamaca, Alberto Miron, Manuel de Jesús Mendoza Vázquez, entre otros, erraron el camino en sus ambiciones. Versiones apuntan que en los últimos procesos de negociaciones fueron beneficiados con prebendas personales, estiraron la liga a más no poder.

Sin embargo, ante su corta visión de liderazgo, terminó desgastando, cansando y hartando a las bases y ahora los maestros ya no creen en su palabra y en las últimas manifestaciones convocadas ha logrado juntar escasos cinco mil maestros.

Y es que la desilusión de los maestros que confiaron ciegamente en su falso liderazgo, vino cuando se enteraron que lo que terminaron aceptando los líderes del movimiento, fue lo mismo ofertado por el gobierno estatal meses antes de que determinaran irse a una aventura desproporcionada, la entrega de uniformes y calzado y otras prestaciones laborales de menor rango. Pero de eso a echar abajo la Reforma Educativa como tanto vociferaban, simple y sencillamente no pasó nada.

Ello, significo para la base magisterial el desencanto y la desilusión evidenciando un falso liderazgo, además del desgaste económico, físico, emocional y el descrédito ante la mayoría de la sociedad que comienza a hartarse de los desplantes de estos.
El liderazgo entraña una distribución desigual del poder. Los miembros del grupo no carecen de poder; dan forma a las actividades del grupo de distintas maneras. Aunque, por regla general, el líder tendrá la última palabra, sin embargo, Adelfo y compañía no fueron capaces.

Posterior al movimiento magisterial, el líder de la Sección 7 del SNTE no fue capaz de mantener su influencia entre éste y sus seguidores, no fue capaz de hacer llegar a la base los cambios y resultados reales que esperaban como propósito de su lucha.

La parranda de Smapa…

Los cargos gerenciales de las empresas de índole privado o descentralizados, como es el caso de Smapa se dan por lo general a persona con liderazgo, con visión de cómo resolver crisis de carácter financiero. Es decir, son puestos en el cargo para generar números negros, para generar ingresos, para dar respuesta y resarcir daños que permitan la buena marcha de una empresa y no para salir a escena y decir que no pueden resolverse.

El caso de Smapa es ese, es una empresa que debiera generar ingresos, ser autosuficiente. Es cierto que fue saqueada por administraciones anteriores, pero para ello se colocó un nuevo gerente o director general, cuya responsabilidad recayó en Alfredo Araujo Esquinca quien desde que llego al cargo no ha atinado una sola respuesta favorable a la grave y crítica situación que atraviesa esta situación, como no sea la de repetir hasta el cansancio la urgente necesidad de dar en concesión a Smapa a manos particulares y que ha tenido como respuesta el portazo en sus narices por parte de los legisladores locales que no han dado entrada a su perversa intención.

Sin embargo, luego de ver las comilonas y la ingesta de bebidas alcohólicas a las que Araujo Esquinca seguramente está acostumbrado se entiende por qué Smapa no tenga recursos ni siquiera para dar respuesta a una simple fuga de drenaje, como ocurre en la 1ª norte y 6ª poniente desde hace dos meses.

Y es que en pleno mundial de futbol, y aún en el marco de la crisis económica,  los directivos de Smapa dispusieron de una comilona en uno de los salones del centro de convenciones, obvio con algunas bebidas.

A decir del propio titular de Smapa , “todos los mexicanos vimos partidos de México”. Claro, pero no todos lo hicimos como él y sus cercanos, en salones de lujo, climatizados, atendidos por meseros y con bebidas alcohólicas. Dice, además “te aclaro que jamás gasto lo que no es mío”.

Ante todo este panorama difícilmente las cosas podrán mejorar para Smapa.

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