Avena: mantenimiento natural para el cuerpo

Redescubre al cereal que en todas sus partes concentra elementos nutricionales y funcionales que protegerán de enfermedades crónico degenerativas a quien lo consuma

Lucero Natarén / Aquínoticias

La avena es un cereal perteneciente a la familia de las gramíneas, su popularidad se debe a sus efectos benéficos. Es capaz de prevenir algunas enfermedades crónico degenerativas como la diabetes y enfermedades cardiovasculares, según el sitio Healthline.

Su poder nutricional se deriva de todos sus componentes, en especial el germen y la cascarilla. En ellos se concentran elementos nutritivos y funcionales, como la fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes.

La avena puede ayudar a reducir el colesterol malo (LDL) y aumentar el colesterol bueno (HDL). Contiene vitaminas E, B1, B2, B3 y B6, calcio, zinc, fósforo, magnesio, potasio, cobre y sodio. Controla los niveles de azúcar en la sangre, además de retrasar el crecimiento de células cancerígenas y reforzar el sistema inmune. Su fibra regula el tracto digestivo y favorece la flora intestinal.

Con respecto a los beneficios al sistema digestivo destaca el aliviar el estreñimiento. Según la Biblioteca Nacional de Medicina, el salvado de avena ayuda a mejorar el manejo de este padecimiento en mayores de edad, disminuyendo la necesidad de usar laxantes, los cuales pueden ser «agresivos».

El consumo de la avena sea cruda o cocida llega a convertirse en un debate de cómo es mejor consumirla, sin embargo, la nutricionista Elisa Morales Lupayante viene a «dar luz» en el tema.

Aunque la especialista coincide con otros profesionales, en cuanto a que cruda puede mantener un mayor porcentaje de nutrientes, cocida, afirma, es más fácil de digerir.

Para Morales Lupayante la forma de consumo dependerá de los gustos y necesidades personales, aunque advierte que la avena cruda puede provocar gases, dolor abdominal y, en algunos casos, estreñimiento.

Ante esto, sugiere suavizar la avena sin tener que llegar a cocinarla. Esto es posible a través del remojo durante algunas horas (mezclar dos tazas de agua por cada taza de avena). -El sabor de la avena puede intensificarse con miel o azúcar-.

Tras lo anterior, lo más recomendable, indica la nutricionista, es ir probando diferentes modos de consumirla y optar la que más guste.

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